lunes, 31 de agosto de 2009

Sunshine Cleaning

Por el uso de la palabra "sunshine" en el título, y por la presencia de la vivaz actriz Amy Adams (y del vetarano Alan Arkin), pensé inicialmente que Sunshine Cleaning buscaría ocupar este año el nicho de "comedia 'feel-good' independiente", donde se ubicaron en años pasados cintas como Little Miss Sunshine y Juno. Ahora, después de haberla visto, me doy cuenta de que su intención no fue tan simple o mercantilista, por lo que terminó gustándome bastante a pesar de sus extraños cambios de tono y su falta de foco narrativo.

La protagonista es Rose Lorkowski (Amy Adams), agobiada madre soltera del pequeño Oscar (Jason Spevack), quien acaba de ser suspendido de la escuela pública para que asista a una institución de "educación especial". Pero con el dinero que Rose gana limpiando casas no puede pagar la colegiatura de una escuela privada. Afortunadamente el policía Mac (Steve Zahn) sugiere una inusual alternativa: en vez de barrer alfombras y lavar pisos, Rose podría establecer un servicio de limpieza
forense y control de materiales tóxicos. Traducción: limpiar sangre y fluidos humanos derramados por cadáveres en locaciones donde se cometieron crímenes, suicidios o muertes naturales. Suena extraño, pero la paga es buena y, con la ayuda de su rebelde hermana Norah (Emily Blunt), Rose empieza a tener éxito en su nueva profesión. Sin embargo hay problemas inesperados, como el costo de los suministros, el contacto con personas del bajo mundo...... y la presión de mantener a la familia unida mientras alcanzan nuevamente estabilidad económica.

Siguiendo la costumbre del cine independiente, Sunshine Cleaning está ubicada en una ciudad pequeña repleta de personajes pintorescos, lo cual genera una cálida atmósfera de familiaridad que hace más plausible la premisa de la cinta. El libreto de la primeriza Megan Holley tiene sus altibajos, pues aunque tiene excelente instinto para conducir las emociones de la historia, nos obliga a dividir la atención en varias sub-tramas paralelas que no conducen a nada (como el negocio camaronero del abuelo), aunque ciertamente ayudan a enriquecer los personajes y darnos mejor idea de su pasado y su motivación. La directora neozelandesa Christine Jeffs da vida a la película con un sobrio estilo que aprovecha al máximo sus sencillas locaciones y al impresionante elenco.

Lo cual nos lleva al punto fuerte de la película: los actores. Quizás sean más conocidas por sus comedias familiares, pero Amy Adams (Enchanted) y Emily Blunt (The Devil Wears Prada) son en realidad excelentes actrices dramáticas, y en Sunshine Cleaning tienen oportunidad de mostrar ambas facetas de su talento. Me impresionó su habilidad para manejar el tono y sentimientos de cada escena, ya sea un crudo enfrentamiento que despierta rencores del pasado, o un incongruente momento humorístico entre los despojos de un brutal crimen. Incluso si el resto del elenco fuera terrible, la película sería recomendable tan sólo por el trabajo de estas actrices. Afortunadamente los actores secundarios brillan también por su química y personalidad. Encarnando al excéntrico abuelo, Alan Arkin pudo simplemente repetir lo que hizo en la mencionada Little Miss Sunshine; pero esta vez añadió un barniz de ambición que transforma su interpretación, haciéndola distinta e igualmente memorable. El niño Jason Spevack muestra asombrosa madurez, y Clifton Collins Jr. aparece en el lacónico y filosófico papel del vendedor de artículos de limpieza que se convierte en el mentor de Rose.

Quizás haya tantas fallas como aciertos a lo largo de los noventa minutos que pasamos en compañía de esta inusual familia (por ejemplo, la extensa búsqueda que emprende Norah para encontrar a la hija de una mujer recién fallecida empieza bien pero se desinfla al final, desperdiciando el trabajo de la actriz Mary Lynn Rajskub). No obstante, la cinta sobrevive sus tropiezos narrativos gracias al sólido desempeño de los actores y a las ricas relaciones que florecen entre ellos, así como al tácito lazo emocional que persiste sin importar los conflictos que los dividan. La historia misma podrá flaquear, y por cada buen momento de honesta revelación tenemos otro con empalagoso melodrama; no obstante el balance final es definitivamente positivo, y puedo recomendar Sunshine Cleaning como una interesante muestra de cine al mismo tiempo independiente y comercial, cuyos sórdidos temas se balancean con su natural encanto y humor. Rara combinación, pero funciona.
Calificación: 8.5

4 comentarios:

Anónimo dijo...

se ve interesante, ya le había hechado el ojo... pero me imagino que tendremos que esperar a que llegue a salas mexicanas.

Pablo del Moral dijo...

Anónimo: Yo la vi en DVD, pero con suerte llegará a cines, como dices. De cualquier modo ojalá puedas verla, pues sin ser gran cine me dejó satisfecho. Saludos!

camp dijo...

pablo! un poco tarde, dure casi dos meses en ver esta pelicula! desde ke empeze a verla hasta ahorita q termine :P me gusto, aunq menos q little miss sunshine, mm creo que le vendedor de articulos de limpieza es Clifton Collins Jr. y no Eric Christian Olsen, me pusiste a buscar :P y Eric Christian Olsen lo ubico como el muchacho que tiiene relaciones con emily blunt. bueno no se si lo recuerdes, pero ahi dejo el comentario siendo tal vez tu la unica persona que lo lea XD
saludos

Pablo del Moral dijo...

Camp: Tienes razón! Ahora entiendo por qué no reconocí a Olson. Haré el cambio y agradezco mucho que me lo hayas señalado. Saludos y suerte!