lunes, 29 de noviembre de 2010

Enredados (Tangled)

Como casi todos los cuentos de hadas, el relato original de Rapunzel tiene abundante crueldad y violencia antes de llegar al agridulce final feliz. Naturalmente el estudio Disney limpió la historia para hacerla más consistente con su "branding" actual, y así tenemos ahora la película Enredados, cuyo argumento toma los más básicos elementos del venerable cuento (una princesa de larguísimo cabello atrapada en una torre) y los reinterpreta en un genérico relato de aventuras con aparatosas escenas de acción, inocente romance y blandos números musicales. En otras palabras, otro producto prefabricado; aunque esta vez se vuelve más tolerable gracias a las simpáticas actuaciones, excelente animación… y un poco más de cuidado en el aspecto narrativo.

En esta diluida versión de Rapunzel (voz de Mandy Moore), la epónima heroína es secuestrada de niña por la vanidosa Gothel (voz de Donna Murphy) para explotar el poder curativo y rejuvenecedor del largo cabello de la joven (hay una explicación mágica para este fenómeno, pero es demasiado revuelta y no quiero inflar más este párrafo). Para mantener a Rapunzel bajo control, Gothel pretende ser su madre, y la ha convencido de que debe permanecer en una aislada torre porque es el único lugar donde estará segura. Sin embargo la joven tiene curiosidad por conocer el mundo exterior, y cuando el afable ladrón y aventurero Flynn Ryder (voz de Zachary Levi) se infiltra en el edificio, Rapunzel ve la oportunidad de cumplir su anhelo... pero desde luego la egoísta Gothel no dejará escapar a su fuente de juventud eterna, y para recuperarla hace una alianza con los enemigos de Flynn, quienes tienen sus propios planes para la prófuga pareja.

Honestamente no me importan los cambios a la historia original que introduce el libreto de Enredados. Lo que no me gustó (como siempre) fue que tales cambios solo sirven para ajustarse al típico esquema disneyano. Pero, por otro lado, ¿qué otra cosa podía esperar? Claro, me hubiera gustado que las canciones tuvieran más personalidad, que la comedia fuera más graciosa y que el tono general de la película fuera menos "Princesas" y más Miyazaki. Sin embargo los personajes y el excelente diseño de producción logran que esta sea la primera cinta de Disney animada digitalmente que no se siente como una pobre imitación de Pixar o DreamWorks, sino como una genuina unión entre la técnica moderna y el estilo narrativo tradicional del estudio. Y si bien Enredados no se compara con Blancanieves ni La Dama y el Vagabundo, tampoco se siente fuera de lugar en el ilustre catálogo de "la casa del ratón".

Habiendo dicho eso, aclaro que Enredados no me pareció una excepcional película animada; simplemente es un sólido paso adelante de un estudio que perdió el rumbo durante muchos años, y puedo recomendarla como inocuo entretenimiento familiar que no trata a los niños como idiotas, ni aburre a sus padres. Por cierto, aunque siempre me estoy quejando de los distribuidores cinematográficos en México, esta vez les agradezco que hayan traído la versión original en inglés (¡y en 3D!), lo cual me permitió disfrutar las perfectas interpretaciones de Mandy Moore, Zachary Levi y la impresionante Donna Murphy... aunque vale decir que mi personaje favorito fue Maximus, el mudo caballo detective. Entonces, Enredados no reemplazará a Toy Story 3 como la mejor cinta animada infantil del año, pero renovó un poco mi esperanza de que Disney empiece a fijarse un poco más en las historias y menos en el aspecto comercial de sus películas. Mientras tengan gente que aprecie el arte de la animación más que el arte de vender mercancía a los niños, la empresa estará en buenas manos.
Calificación: 6.5

sábado, 27 de noviembre de 2010

La Reunión del Diablo (Devil)

Yo pensaría que después de chascos como Lady in the Water, The Happening y, sobre todo, The Last Airbender, el nombre de M. Night Shyamalan ya habría perdido toda credibilidad como gancho publicitario; pero al parecer no fue así, ya que los pósters y trailers de cinta La Reunión del Diablo portan orgullosamente la frase "De la mente de M. Night Shyamalan". Para bien o para mal, el célebre cineasta solo co-escribió y co-produjo esta cinta, dejando la dirección a cargo de John Erick Dowdle, cuya previa película fue el competente re-make Quarantine. ¿Cómo funcionará la combinación de ambos talentos? No muy bien, en mi humilde opinión.

Pero ustedes decidan: La Reunión del Diablo comienza con un trémulo monólogo que nos advierte sobre el Demonio y su costumbre de rondar por el mundo en busca de víctimas para torturar antes de apoderarse de sus almas. Y eso podría ser lo que está ocurriendo en un moderno edificio de oficinas, donde cinco personas quedan atrapadas en un elevador mientras que los guardias y técnicos tratan de remediar la situación. Pero deberán apresurarse, pues además de la tensión y discusiones que surgen dentro del elevador, empiezan a ocurrir extraños fenómenos, incluyendo la muerte "accidental" de uno de los pasajeros. Entonces el tenaz Detective Bowden (Chris Messina) recurre al pietaje de las cámaras de seguridad para analizar el problema y determinar si hay alguna influencia sobrenatural, o si son simples coincidencias... o si todo fue el plan de un astuto criminal.

Recientemente hemos visto muchas películas con estos argumentos minimalistas, usualmente centrados en un pequeño número de personajes confinados en una claustrofóbica locación (apenas hace dos semanas escribí sobre la muy superior Buried). Estrictamente hablando La Reunión del Diablo tiene un enfoque más amplio, pues divide su atención entre el "psico-drama" que se desarrolla en el interior del elevador, y los esfuerzos del policía que trata de controlar la situación con su entrenamiento y deducciones. Lamentablemente ninguna de esas dos vertientes narrativas me pareció particularmente interesante. Las personas atrapadas son antipáticas y sus excesos dramáticos en ocasiones se sienten ridículos. El policía es un cliché viviente, con un pasado trágico y poderes deductivos dignos de Batman. Sé que el director necesita conflicto para impulsar la historia, pero lo único que logra es forzar las actuaciones hasta el punto de la incredulidad. El elenco hace lo que puede, y al menos la cinta es tan corta (1 hora 20 minutos incluyendo créditos) que no hay mucho tiempo para aburrirse, incluso cuando nos damos cuenta de que el gran misterio central no se resolverá satisfactoriamente.

Honestamente no tengo mucho que decir sobre La Reunión del Diablo. La premisa tenía potencial y logra crear suspenso durante algunos minutos. Pero la plana dirección de Dowdle, las exageradas actuaciones de actores sin carisma y el anémico final terminan saboteando la experiencia, de modo que no podría recomendarla excepto para aquellas personas que aún se entusiasman viendo el nombre de M. Night Shyamalan en la publicidad de una película. Será una lección dura para ellos, pero necesaria para no dejarse engañar de nuevo. O tal vez ese sea el plan de M. Night; producir películas tan malas que las suyas se vean mejores en comparación. Como sea, ya me cansé de disculpar sus pifias y caprichos; a casi diez años de The Sixth Sense, el redentor del género de terror se ha convertido en su verdugo.
Calificación: 5

viernes, 26 de noviembre de 2010

Skyline: La Invasión (Skyline)

Algunos "investigadores" están tomando demasiado en serio la avalancha de películas y programas de televisión que giran en torno a la presencia de extraterrestres en la Tierra, ya sean agresivos invasores, benignos guías o enigmáticos observadores. Según estos "expertos", todo forma parte de una conspiración cuya finalidad es que el público acepte gradualmente la idea vida extraterrestre, para que no cunda el pánico cuando "la "verdad" sea revelada por los gobiernos del mundo (o por el anticristo musulmán Barack Obama, según las más pintorescas versiones). Encuentro fascinantes (y muy divertidas) estas teorías, pero desde luego no las creo. O, mejor dicho, sólo las creo parcialmente, pues estoy convencido de que existe un mensaje detrás de estas películas sobre visitantes extraterrestres. Y el mensaje es: "Hollywood es incapaz de crear ideas nuevas". Prueba número 1: la película Skyline.

Bueno, no quiero sugerir que TODAS las películas anteriores sobre invasiones alienígenas fueran originales (la inmensa mayoría simplemente recicla conceptos establecidos por H.G. Wells ¡hace 112 años!); sin embargo la cantidad de "homenajes" y claros plagios que forman el argumento de Skyline es realmente escalofriante. Y quizás la cinta hubiera trascendido ese problema con mayor talento detrás de las cámaras, pero cuando se le asignó dicho trabajo a los co-directores de Alien Vs. Predator: Requiem, se destruyó el fundamento de cualquier hipotético optimismo (¿qué?). En fin, la trama se ubica en la moderna ciudad de Los Ángeles; concretamente en un elegante edificio de departamentos donde vive Terry (Donald Faison), quien celebra su cumpleaños en compañía de su buen amigo Jarrod (Eric Balfour) y su novia Elaine (Scottie Thompson). A la mañana siguiente de la gran fiesta empiezan a caer extraños objetos luminosos en la ciudad, que hipnotizan a quienes los miran. Al principio nadie sabe lo que ocurre, pero cuando las enormes naves de los invasores llenan el cielo de la ciudad se vuelve evidente que la Tierra está siendo atacada. Entonces Jarrod, Terry y un pequeño grupo de sobrevivientes se atrinchera en el edificio para ocultarse de los aliens, mientras preparan su plan de escape. Pero, ¿escape a dónde?

No niego que haya algunas escenas impresionantes y buenos conceptos en Skyline, pero están rodeados de tantos clichés e imitaciones que solo subrayan la espectacular falta de originalidad de la película. De cualquier modo (como dije antes), sería posible tolerarla si al menos la dirección o las actuaciones produjeran emoción y suspenso; desafortunadamente los directores Colin y Greg Strause conducen a su elenco con inusual desgano, al mismo tiempo que reciclan elementos de muchas otras películas, desde conceptos visuales y "set-pieces", hasta diálogos que suenan falsos en boca de estos mediocres actores (perdón, fans de Turk). Pero, eso sí, los efectos especiales son bastante buenos, y contribuyen a hacer la experiencia más pasadera. Confieso que me hipnotizaron las explosiones, combates aéreos y monstruos insectoides, tal como les ocurre a los protagonistas cuando miran la etérea luz azul que los extraterrestres usan como señuelo (¿será posible que haya niveles ocultos en la película? Lo dudo).

Por cierto, hay una curiosa historia detrás de estos competentes efectos especiales (digo, no están al nivel de ILM, pero son muy superiores al burdo trabajo del típico cine B). Los hermanos Strause son fundadores del estudio digital hy*drau"lx (no, no me dio un infarto; así lo escriben ellos), el cual se encargó también de realizar los efectos de la próxima cinta Battle: Los Angeles. ¿Queda claro el significado de esa frase? Lo explico mejor: Los Strause tuvieron la desvergüenza de filmar su propia película de bajo presupuesto sobre aliens invadiendo Los Ángeles mientras trabajaban en una multimillonaria producción sobre aliens invadiendo Los Ángeles. La verdad no sé si eso demuestra tremenda sinergia o escandalosa deslealtad. Como sea es una anécdota más interesante que la película misma (y no se preocupen por la carrera de estos cineastas; en un ambiente libre de ética como Hollywood estas puñaladas en la espalda son señal de "proactividad").

Pero dejémonos de chismes sobre "la industria". A fin de cuentas Skyline me pareció ridícula, predecible, hueca y absolutamente estúpida (esperen a ver ese pasmoso final, que casi iguala al de la semi-legendaria Supernova, con el "plus" de sugerir una secuela). Sin embargo no me aburrió y disfruté la épica destrucción urbana, los grotescos monstruos alienígenas y el humor involuntario que acompaña casi todas las escenas (al parecer el momento apropiado para una pelea de enamorados es mientras son perseguidos por criaturas extraterrestres... ¿quién lo hubiera imaginado?). Entonces, puedo recomendar Skyline como una obra de la que hubieran estado colectivamente orgullosos Ed Wood, Coleman Francis y Bert I. Gordon. Y sobre todo la recomiendo para quienes nunca hayan visto Independence Day, Starship Troopers, Signs, District 9, Cloverfield, War of the Worlds (cualquier versión), Mars Attacks, Day of the Triffids, Invasion, V, Lifeforce, Battlefield Earth, Plan 9 From Outer Space o Robot Monster, pues viendo este "reel" de efectos y clichés es como ver un "remix" de todas esas películas comprimidas en una eficiente hora y media. Así estarán enterados de todo lo que hace falta saber antes de que Obama se quite la máscara de humano para revelarnos su auténtico rostro de Zeta Reticuli.
Calificación: 6.5 (si no les gusta el humor involuntario sería 4)

jueves, 25 de noviembre de 2010

Giallo

Compré el DVD de Giallo hace algunas semanas pero no lo había visto porque temía decepcionarme con otro chasco del otrora genial director Dario Argento. Sin embargo decidí verlo cuando me enteré de que el actor Adrien Brody ganó una demanda para detener la distribución de la cinta, debido a los problemas financieros que tuvo con los productores (no con Argento mismo). Entonces, antes de que Brody llegara a mi casa para golpearme y arrebatarme el DVD, me dispuse a confirmar si la película es tan mala como dicen, o si fue otra obra maestra incomprendida de aquel legendario cineasta italiano. Desde luego fue lo primero.

El argumento de Giallo sigue la investigación del Inspector Enzo Avolfi (Adrien Brody), policía neoyorquino con un pasado tortuoso que se encuentra temporalmente en Italia tratando de capturar a un asesino serial cuyos brutales métodos incluyen la mutilación de hermosas mujeres. Entonces, cuando la atractiva modelo Celine (Elsa Pataky) es secuestrada, Enzo piensa que se trata de otro ataque del maniático, y con ayuda de Linda (Emmanuelle Seigner), la hermana de Celine, busca desesperadamente pistas para capturar al asesino antes de que vuelva a matar.

El título "Giallo" ("amarillo" en italiano) se refiere al género cinematográfico que toma elementos del clásico "noir" (asesinatos y bellas mujeres) y los adorna con abundante sangre, violencia y perversa sexualidad. Dario Argento fue uno de los pioneros del "giallo" a principios de los setentas con cintas como Four Flies on Grey Velvet, The Cat o' Nine Tails y Deep Red, una de sus más aclamadas obras. Por lo tanto su nueva película Giallo debería ser un triunfal regreso al género que le dió fama, ¿cierto?; una apoteótica celebración de esa venerable faceta de la cinematografía italiana. Lamentablemente no fue así, y aunque tiene un par de buenas escenas y momentos perturbadores, el débil libreto no logra capturar el interés del espectador, no solo por los antipáticos y predecibles personajes, sino porque ni siquiera hay un auténtico misterio por resolver. La identidad del asesino se revela demasiado pronto y el obligatorio desenlace sorpresivo es tan abrupto que parece un mal chiste a costa de los fans del cineasta.

Pero bueno... la verdad es que el talento de Argento nunca estuvo en sus libretos, sino en su pesadillesca visión e imaginativa dirección, cuya influencia podemos notar hoy en autores tan diversos como Tim Burton y Quentin Tarantino. Entonces, si Giallo hubiera sido una delirante experiencia visual (y visceral) tal vez se podrían disculpar sus numerosos tropiezos narrativos (ejemplo: el asesino tiene "flashbacks" de eventos ocurridos ¡antes de su nacimiento! ¡Eso es tener buena memoria!); sin embargo también falla en ese aspecto, pues no hay nada en su manufactura, dirección o diseño que la distinga de los anónimos "thrillers policíacos" que abundan en el cine directo a DVD; y si no hubiera visto el nombre de Argento en los créditos (por no mencionar la presencia del ganador del Óscar Adrien Brody), Giallo me hubiera parecido tan genérica como The Alphabet Killer, Anamorph o The Flock.

Hablando de Adrien Brody, debo decir que su desempeño muestra la misma apatía del director. Sin duda es un excelente actor, pero obviamente no se esforzó demasiado en este papel (¿quizás por eso no le pagaron?). Por su parte Elsa Pataky es una adecuada damisela en peligro, y Emmanuelle Seigner grita lo suficiente para hacernos creer en su angustia. También hay un poco de "gore" para satisfacer al público sediento de sangre, y algunas pintorescas locaciones italianas que contribuyen a la atmósfera europea de la cinta, lo cual aprecié después de tantas historias similares filmadas en Canadá. Entonces, para espectadores casuales que deseen conocer la obra de Dario Argento, mejor eviten esta decepción y vean alguna de sus tantas películas clásicas, ya sean "giallos" u horror sobrenatural; y quienes gusten de estos baratos thrillers policíacos, seguramente encontrarán mejores opciones en el videoclub local, o en la programación nocturna de los canales de cable. Pensándolo bien, ojalá viniera Adrien Brody a quitarme el DVD de Giallo; quizás lograría convencerlo de que autografiara mi edición limitada de King Kong, para venderla en eBay y al menos sacar algo positivo de esta experiencia. Un momento... alguien toca la puerta.
Calificación: 5

martes, 23 de noviembre de 2010

The Killer Inside Me

Es fácil encasillar al escritor Jim Thompson entre los célebres novelistas "noir", como Dashiell Hammett y Raymond Chandler; pero no parece una comparación justa cuando examinamos el extraño estilo y ambigua moralidad que Thompson expuso en novelas como The Kill-Off, Bad Boy y, claro, The Killer Inside Me. Incluso creo que "ambigua moralidad" no es la frase correcta, pues en vez de los anti-héroes duros/sensibles de Chandler y Hammett, Thompson prefería adoptar un punto de vista "amoral", que no juzgaba a sus personajes en el contexto de “bien“ y “mal“. Y créanme que no uso la palabra "amoral" como condena o denuncia, sino como la rara virtud de examinar a los más grotescos personajes sin que el artificial barniz de la civilización empañe la sórdida crudeza de su narrativa. Entonces, no soy particularmente aficionado a la obra de este autor, pero sin duda respeto su posición en la cultura popular, y su casi accidental validación de la literatura "pulp" como parte integral del arte moderno. Y aunque se han hecho varias buenas películas basadas en sus libros, tenía abundantes dudas sobre la adaptación cinematográfica de The Killer Inside Me, incluso bajo la talentosa dirección de Michael Winterbottom. ¿Sería un hueco ejercicio en excesos y violencia, o una intensa representación de la audaz "voz" de Thompson? Creo que no fue ni lo uno ni lo otro, pero aún así me pareció recomendable para quien sepa lo que le espera.

El argumento se desarrolla en los años cincuentas, y se centra en Lou Ford (Casey Affleck), policía auxiliar en un pequeño pueblo de Texas donde aun se mantienen los valores morales de antaño... al menos en la superficie. Pero por debajo de la tranquila vida rural hay una compleja red de ambiciones, celos y viejos rencores, que Lou descubre accidentalmente cuando comienza una relación con Joyce Lakeland (Jessica Alba), una prostituta codiciosa pero honesta, cuyo impulsivo plan de extorsionar al hijo del millonario local podría darles suficiente dinero para abandonar el pueblo; pero lo que nadie sabe es que Lou esconde una peligrosa faceta de su personalidad que bordea en la psicosis, y quizás el plan de Joyce le servirá para ejecutar una cruel venganza por una tragedia en su pasado...

Uno de los problemas básicos que debió enfrentar Winterbottom para adaptar el libro fue encontrar un elenco suficientemente audaz para sumirse en la depravación psicológica de los personajes, pero con el talento necesario para no convertirse en caricaturas ni alienar al público; afortunadamente lo encontró, y aunque se trata de un ensamble bastante ecléctico no hay problema, pues realmente no hay "héroes" en The Killer Inside Me; solo víctimas y criminales con variados niveles de malicia. Hace un par de años no hubiera considerado a Casey Affleck capaz de interpretar al complicado Alguacil Lou, pero después de ver The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford quedé convencido del talento de este actor, que demuestra nuevamente en su interpretación del psicótico y mentiroso policía carente de conciencia o compasión… pero no exento de humanidad. Dudo mucho que esta película llame la atención de "la Academia", pero de cualquier modo Affleck merece reconocimiento por esta valerosa actuación al mismo tiempo hueca y profunda. Igualmente loable es el trabajo de Elias Koteas, Kate Hudson, Bill Pullman, Jessica Alba (sí, lo dije) y el legendario Ned Beatty; a pesar de ser papeles secundarios nunca parecen títeres del libreto, sino personas con su propia historia y carácter capturados accidentalmente en la vorágine emocional del protagonista.

El problema principal de The Killer Inside Me es el que hereda de la novela... su historia no es necesariamente creíble, y aunque me gusta mucho su estructura, admito que presenta momentos inconsistentes, por no mencionar la dudosa psicología del Alguacil Lou y las mujeres de su vida. No quiero acusar a Jim Thompson de misógino, pero es difícil negar que su tratamiento de los personajes femeninos no es el más progresivo o ético. De hecho, en cierto modo eso es lo que hace The Killer Inside Me fascinante... es tan cruel y brutal que cuesta trabajo creer su existencia en esta época de corrección política y cobardes estudios sin valor de respaldar material controversial. Entonces, puedo recomendarla primero como una experiencia cultural única, después como una película de moderado interés, y finalmente como un muestrario de actuaciones que vale la pena ver aunque sea por su audacia y convicción. Además, es posible que sea la cinta más accesible de Michael Winterbottom, no tanto por su tema, sino por su convencional estilo y simple estructura. Creo que fue el director apropiado para llevar al cine esta "infilmable" historia, aunque me hubiera encantado verla en manos Quentin Tarantino o Steven Soderbergh; tal vez así no hubiera sido relegada tan rápido al video casero.
Calificación: 7.5

sábado, 20 de noviembre de 2010

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 1 (Harry Potter and the Deathly Hallows, Part 1)

No soy fan de Harry Potter, pero tampoco lo odio. Creo que hay muchos elementos rescatables en esta exitosa saga, empezando por los vívidos personajes principales y la amena "voz" de la autora J.K. Rowling; pero al mismo tiempo siento que la serie sufrió un severo caso de gigantismo, extendiéndose innecesariamente por medio de "sorpresivas" revelaciones de dudosa importancia; carretadas de nuevos personajes que son simple relleno o convenientes víctimas de los ineptos villanos; y "ret-con" fuera de control para justificar los retorcidos caminos narrativos que no conducen a nada. Honestamente creo que la historia completa del joven mago pudo contarse en tres libros, y quizás fue la ambición creativa (o económica) de la autora J.K. Rowling lo que infló tanto la serie. Algunas de las adaptaciones cinematográficas tuvieron la oportunidad de transformar esas abotargadas novelas en eficientes libretos, extirpando la "paja" y concentrándose en el nudo narrativo de cada libro (por tenue que fuera). Lamentablemente no ocurrió lo mismo con la última novela, que ahora vemos transformada en dos películas como desesperada maniobra financiera para extender un poco la franquicia cinematográfica más exitosa en la historia. Y, habiendo visto la primera parte de la séptima parte (?), puedo decir que se siente exactamente como eso: un embuste mercadológico, y no como la genuina culminación de una historia que ha crecido a la par de su público.

La sinopsis puede reducirse a unas cuantas frases: Voldemort (Ralph Fiennes) tomó el control del mundo mágico, y amenaza el mundo de los "muggles" (humanos normales). Harry Potter (Daniel Radcliffe), Ron Weasley (Rupert Grint) y Hermione Granger (Emma Watson) buscan los fragmentos del alma de Voldemort para destruirlo definitivamente. Voldemort busca ciertas reliquias mágicas para matar a Harry. Uno de los personajes secundarios muere para demostrar que las cosas van en serio. To be continued.

¿Dos horas y media para esto? Honestamente, los puntos importantes de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 1 pudieron ocupar la primera media hora de la siguiente película sin perder el espíritu del libro ni el crecimiento de los personajes. Gran parte del argumento es una aburrida "road movie" en la que los tres amigos huyen por bosques, praderas y montañas... ¿con qué propósito? ¿En serio ese es su plan para destruir a Voldemort? Para ser una película tan redundante e innecesaria, pudieron invertir algunos minutos en un "Previously on Harry Potter", o algo así, para tener una perspectiva más clara de la situación y los eventos pasados. Claro que eso será innecesario para los fans "hardcore" que han memorizado los siete libros, y gastan horas discutiendo sobre la tensión sexual entre Bellatrix Lestrange y Ron Weasley (o temas similares). Mis disculpas para esos fans; estoy seguro de que la película será mucho más satisfactoria para ustedes. Pero como espectador casual me pareció extremadamente tediosa y repetitiva.

Para que no me odien (más), diré que no todo fue malo. Como dije, la fuerza de las novelas está en el trío protagónico, y Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 1 fija su atención (cuando puede) en la evolución de dichos personajes. El melodrama se siente en ocasiones artificial, mientras que el "comic relief" no es muy gracioso; pero si algo han hecho bien estas adaptaciones cinematográficas es dejar que Harry, Hermione y Ron enfrenten los problemas típicos del crecimiento, la adolescencia y la inminente llegada de la edad adulta. El director David Yates muestra buena mano para esas difíciles escenas, y los actores se muestran mucho más confortables y creíbles en sus respectivos papeles. Por otro lado, secuencias de acción carecen de emoción o suspenso (aunque los efectos especiales siguen siendo sobresalientes). Y mejor ni hablar del misterio central de los "horcruxes" y las reliquias... no tiene mucho sentido y peca de los típicos "deus ex-machina" de Rowling. Por el lado amable, dicho misterio sirve como excusa para la creación una maravillosa secuencia animada donde se relata el origen de las mentadas reliquias. Creo que fue lo que más me gustó de la película entera... aunque sea más "ret-con" improvisado.

Y creo que ese es el problema principal... Al igual que en otras cintas de la saga, no sentí un impulso narrativo real, ni el orgánico desarrollo de una historia; simplemente hay una lista de situaciones y lugares que hay que visitar para cumplir con los fans de la novela. Aún así mantengo la esperanza de que Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2 consiga el impacto emocional y el calibre dramático que la serie necesita para concluir satisfactoriamente. Quizás Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 1 fue la amarga medicina que debemos tragar para ganar la recompensa de una buena segunda parte. Como sea, seguiré pensando que Lord Voldemort está entre los ejecutivos de Warner Bros. que diseñaron este truco financiero para exprimir más dinero de los seguidores de Harry Potter que durante diez años se mantuvieron fieles a la saga. Honestamente merecían un premio, y no un embuste de este tamaño. Claro que si les gusta, todos ganan.
Calificación: 6

martes, 16 de noviembre de 2010

Cortes Rápidos

Burning Bright
La premisa es elegantemente simple: un feroz tigre suelto en una casa donde se esconde una muchacha y su pequeño hermano autista. Suficiente material para darnos hora y media de razonable suspenso, algunos sobresaltos y un poco de drama familiar. Y lo mejor de todo es que el tigre no es una torpe creación digital, sino un magnífico animal real, mucho mas impresionante que cualquier efecto 3D. Claro que hay algunos trucos de edición y compuestos para simular las situaciones más peligrosas, y ahí es donde se nota el bajo presupuesto de Burning Bright. Pero eso no desmerita el esfuerzo del director Carlos Brooks para darnos un thriller "old school", bien armado e impulsado por la intensa actuación de Briana Evigan en el papel principal (si no contamos al tigre).

Como imaginarán, el establecimiento de esa situación (tigre suelto en una casa) requiere algunos malabares lógicos, pero no hace falta tragar por completo la motivación de los personajes (ni el ridículamente conveniente final) para disfrutar las tensas escenas del tigre acechando a sus victimas en el incongruente entorno doméstico. La joven actriz Briana Evigan sostiene la película sobre sus hombros, con reacciones realistas que balancean situaciones no siempre creíbles; y también hay que mencionar al niño Charlie Tahan en el más sutil papel del hermano autista, cuyos abruptos cambios de carácter se sienten genuinos y añaden un elemento adicional de peligro, pues en ocasiones estropean los planes de su hermana... y no solo en lo referente al tigre. En resumen, Burning Bright (titulo sacado del poema The Tyger) no es una cinta sobresaliente o indispensable, pero puedo recomendarla como fugaz antídoto contra tantas otras “creature features” cargadas de malos efectos digitales y peores actuaciones. Claro que esos bodrios seguirán teniendo su encanto…
Calificacion 6.5

Créanme que he visto suficientes malas películas en DVD como para dejarme engañar por una portada atractiva. Pero tuve que hacer una excepción con la cinta Altitude porque la maravillosa imagen de un avión amenazado por tentáculos voladores evoca fantasías lovecraftianas que no pude resistir. Y aunque el argumento no cumplió la promesa de dicha portada, pasé un rato ameno viendo esta película gracias a su original premisa y a la actuación de la atractiva Jessica Lowndes, quien interpreta a Sara, una joven piloto que vuela con cuatro amigos a un concierto de rock. Pero cuando los sorprende una tormenta el paseo se convierte en pesadilla, no solo por los desperfectos que empieza a sufrir la pequeña avioneta, sino por la extraña criatura que parece acecharlos entre las nubes...

El director de Altitude es Kaare Andrews, más conocido en su faceta de escritor y dibujante de comics (en titulos como Ultimate X-Men, Tangled Web y la aclamada miniserie Spider-Man: Reign). Su inesperada transición a cineasta ofrece aspectos tanto positivos como negativos; por un lado se nota su talento al mantener el flujo y tensión de la historia, incluso en el reducido interior de la avioneta; pero la revelación final del misterio no es muy satisfactoria, y además el libreto comete el clásico error de crear drama artificial por medio de personajes odiosos y conflictivos que tenemos que soportar DEMASIADO tiempo antes de convertirse en almuerzo del monstruo. En el plano técnico los efectos especiales son razonablemente funcionales; y aunque acepto la exageración como componente básico del cine B, no pude tragar algunas escenas de acción que muestran a los personajes paseando por las alas del avión para hacer reparaciones improvisadas. Entonces, Altitude no es una película muy buena, pero tiene elementos rescatables y Andrews merece respeto por haberse arriesgado con algo tan diferente, en vez de limitarse a una cinta slasher como hacen tantos novatos. Creo que si encuentra un libreto menos inverosímil podría darnos una agradable sorpresa con su siguiente película. Solo espero que no vuelva a generar falsas esperanzas de criaturas lovecraftianas que su presupuesto no puede costear.
Calificación: 6

Además de vampiros, hombres lobo y dragones, hay otras criaturas del folklore europeo que me gustaría ver más seguido en el cine de terror moderno. Por ejemplo, la bruja rusa Baba Yaga, el enigmático Spriggan (algo así como Swamp Thing), y la banshee irlandesa, espectral mujer cuyo grito presagia la muerte, o incluso la provoca en quienes tienen la mala fortuna de escucharla. La película Damned by Dawn se centra justamente en esa leyenda, pero la traslada al "outback" australiano, lo cual podría haberle dado una dimensión nueva e interesante. Lamentablemente el cambio de continente no evitó que la cinta fuera una confusa mescolanza de clichés y "homenajes" que no provoca ni miedo ni emoción alguna en su lento recorrido hasta la arbitraria conclusión. La historia comienza con la llegada de Claire (Renee Willner) y su novio al antiguo terruño familiar; el motivo de la visita es despedirse de la Abuela (Dawn Klingberg), quien parece estar cerca de abandonar el mundo. Pero la anciana no piensa en su propia muerte, sino en la seguridad de su familia, y por eso encarga a Claire la tarea de proteger una antigua urna, la cual mantiene alejada a la banshee que ronda en el bosque cercano. Desde luego la joven no hace caso y ahí es donde la trama se vuelve confusa, pues aparentemente se desata una maldición que no solo incluye visitas periódicas de la temible banshee (Bridget Neval), sino la resurrección de cadáveres, la aparición de parcas voladoras y ocasionales instancias de posesión demoníaca. Entonces, durante una tediosa hora vemos cómo Claire, su padre y su hermana menor Jen (Taryn Eva) tratan de mantenerse vivos mientras encuentran la manera de contrarrestar la maldición.

Es obvio que el director Brett Anstey se inspiró en cintas como Evil Dead, Poltergeist y hasta Night of the Living Dead para escribir el libreto de Damned by Dawn, pero lo único que logró fue hacer una imitación barata y aburrida. El potencialmente interesante tema de la banshee se desperdicia en un libreto difuso que prefiere divagar sin rumbo mientras llegan las escenas de terror y suspenso, donde lo único que asusta es la ínfima calidad de los efectos especiales. Creo que el problema principal fue dejar tan abierto el tema de la maldición, pues es imposible generar suspenso cuando no hay un destino narrativo fijo, ni entendemos el propósito de los personajes o de las largas caminatas que emprenden por el bosque y cavernas aledañas. Pero bueno... para no ser tan negativo diré que la música me pareció apropiada, y hay un par de temas "tecno-celtas" que me gustaron. También puedo mencionar la cinematografía, obviamente realizada en video, pero con buen manejo de iluminación y contrastes para acentuar el misterio de los agrestes paisajes australianos. Lástima que el director los empañe con demasiada neblina artificial, quizás para disimular un poco los mediocres efectos digitales. Por otro lado, los efectos de maquillaje son razonablemente buenos, y creo que Damned by Dawn hubiera sido mucho mejor si hubiera mantenido ese estilo "retro" de efectos prácticos, eliminando los esqueletos voladores y simulaciones atmosféricas que, francamente, no funcionan y solo distraen. Entonces, no puedo recomendarla porque me pareció aburrida y confusa, pero aprecio el genuino amor por el género de terror que evoca cada escena de Damned by Dawn. Con tanto buen cine de terror australiano que hemos visto en años recientes, se puede disculpar un tropiezo ocasional, sobre todo si sirve como lección para que otros cineastas se fijen menos en los "homenajes" y más en la estructura de los guiones que escribieron en su adolescencia.
Calificación: 5

domingo, 14 de noviembre de 2010

Sepultado (Buried)

No siempre terminan gustándome, pero encuentro fascinantes las películas que enfrentan el reto de contar una historia interesante, contenida en una sola locación y con un mínimo de personajes. Llamémosle "cine minimalista" (se aceptan sugerencias), el cual podría incluir obras como Tape, Cube, Frozen y ahora Sepultado. La diferencia es que esta última pretende llevar la premisa hasta su punto máximo (¿o mínimo?), pues nos invita a pasar hora y media en compañía de un hombre enterrado en una caja de madera. Admito que tenía mucha curiosidad por ver cómo los cineastas podrían resolver esa limitada situación.

¿La respuesta? Mucho mejor de lo que yo esperaba. Desde el principio mismo de Sepultado nos encontramos con total oscuridad y misteriosos sonidos. Cuando finalmente Paul Conroy (Ryan Reynolds) prende un encendedor nos damos cuenta de que está atrapado en un simple ataúd de madera, y aparentemente enterrado bajo tierra. Afortunadamente tiene consigo un teléfono celular, y conforme hace llamadas para pedir ayuda, nos vamos enterando de su historia personal, y de la manera como llegó a esa situación. Y, por si fuera poco soportar ese claustrofóbico encierro, el oxígeno se está acabando, así como la pila del teléfono. ¿Logrará salir vivo de esa tumba?

No quiero revelar demasiado, pero creo que no es "spoiler" mencionar que Sepultado no es una película de horror al estilo de Edgar Allan Poe, sino un tenso thriller ubicado en el contexto de la guerra en Irak. Paul es conductor de camiones para una empresa civil que auxilia al ejército, hasta que su convoy es atacado por insurgentes iraquís, después de lo cual el aterrado hombre despierta en la oscuridad de la caja de madera. Entonces, no hay que esperar elementos sobrenaturales ni "flashbacks" ilustrativos: simplemente las desesperadas acciones de un hombre que debe aprovechar las pocas herramientas disponibles (incluyendo su mente) para sobrevivir esas imposibles circunstancias.

El libreto de Sepultado me pareció sobresaliente. La historia se desarrolla con un ritmo preciso, y las buenas decisiones del director Rodrigo Cortés y su guionista Chris Sparling permiten la introducción gradual de elementos para darle forma a la historia, de modo que el espectador va descubriendo al mismo tiempo que el protagonista la cada vez más amplia resonancia de la situación. Bueno, hasta hay una escena de acción en los confines del ataúd. Tal vez el mensaje implícito sobre la guerra en Irak no sea exactamente fresco, pero presenta un ángulo que (creo) no habíamos visto en las decenas de películas realizadas sobre este conflicto en la última década. Y quizás Cortés hace "trampa" en un par de ocasiones, tanto a nivel narrativo como técnico para darle mayor impacto a las emociones del personaje. Sin embargo nada impide darle una sincera recomendación a Sepultado, pues además de ser un increíble experimento de austeridad cinematográfica resultó ser un excelente thriller, con una historia bien resuelta y una notable actuación de Ryan Reynolds (junto con el elenco secundario, representado tan solo por sus voces). No me considero claustrofóbico, pero desde The Descent no había encontrado una película que me hiciera perder el aliento, así que procedan con precaución si les aterran los espacios pequeños. O los teléfonos celulares.
Calificación: 8

sábado, 13 de noviembre de 2010

El Día del Juicio Final (Unthinkable)

Nota: Debido al estreno de esta película en México vuelvo a publicar la crítica para comodidad de los lectores.

A estas alturas debería estar acostumbrado a encontrar muchos actores famosos en modestas películas directas a DVD, pero aún así me sorprende el calibre del elenco de la cinta Unthinkable, así como su ignorado lanzamiento, pues en mi humilde opinión tiene la suficiente calidad y “star power” para haber merecido estreno en cines. Pero bueno... no pretendo entender las decisiones de los distribuidores que ponen películas de Adam Sandler en miles de cines, mientras relegan notables obras al anonimato del mercado directo a DVD.

La película se centra en la relación de tres personas. Steve Arthur Younger (Michael Sheen) es un ciudadano norteamericano con afiliaciones terroristas, quien afirma haber colocado tres armas nucleare
s en distintos puntos de los Estados Unidos. Helen Brody (Carrie Ann Moss) es la agente del F.B.I. encargada de su captura; y “H” (Samuel L. Jackson) es el enigmático “especialista” que no se detendrá ante nada para interrogar a Younger y extraer la locación de las bombas. Entonces el guión se convierte en una discusión sobre los métodos de “H”, su utilidad real en situaciones desesperadas, y la hipocresía de un gobierno que lucha por los derechos humanos pero no vacila en violarlos cuando es conveniente. Mientras tanto, el tiempo se agota para evitar el ataque terrorista más grande de la historia...

Unthinkable es un sólido thriller con poca acción, pero abundante suspenso y nobles intenciones de examinar algunas difíciles cuestiones éticas que han cobrado relevancia en la “guerra contra el terror”. Los protagonistas representan tres distintos puntos de vista, y a través de sus ojos contemplamos el imposible problema de la tortura, su posible utilidad política y las razones por las que debería (o no) emplearse como último recurso para salvar millones de vidas. Quienes hayan visto las dos últimas temporadas de la serie 24 estarán familiarizados con esta discusión (y, a decir verdad, el argumento de Unthinkable tiene similitudes con las incontables crisis que enfrentó Jack Bauer); sin embargo el director Gregor Jordan y su guionista Peter Woodward se rehúsan a presentarnos una visión tan simple y limitada del problema. Por eso me gustó que el libreto permita la interpretación de los personajes según el punto de vista de cada espectador. Así como algunos identificarán al terrorista como el villano, otros pensarán lo mismo del implacable torturador, y sin duda habrá quien considere a la compasiva agente como el enemigo, poniendo en riesgo la vida de numerosos ciudadanos por ceñirse a arcaicas nociones de ética que sus enemigos ignoran rutinariamente. ¿Quién tiene la razón? ¿Hay límites para lo que debe hacerse en el combate contra el “terror”? Unthinkable no pretende darnos una respuesta clara y tranquilizadora, sino ponernos a pensar sobre los múltiples vectores morales que influyen en la decisión. No es una estrategia novedosa, pero en manos de estos hábiles actores se siente fresca y muy entretenida.

El genial Michael Sheen ha ganado fama por su asombrosa flexibilidad histriónica, interpretando desde el flemático Tony Blair (al menos en tres películas) hasta el vampiro Lucien en Underworld y sus secuelas (sin olvidar su breve respiro cómico en la serie 30 Rock); Unthinkable nos permite ver otra faceta de su talento en un difícil papel al mismo tiempo sincero y suficientemente ambiguo para hacernos desconfiar de sus lacrimosas revelaciones y vehementes súplicas. Carrie Ann Moss parece tener el ingrato papel de conciliadora pacifista, pero encuentra matices que hacen creíble su actitud y evolución. Y, finalmente, el siempre carismático Samuel L. Jackson exuda cínico pragmatismo no exento de conciencia que nos recuerda la humanidad detrás del “monstruo” que interpreta.

Habiendo dicho eso, es justo señalar que el libreto no siempre es lógico y bordea frecuentemente en la exageración. Quizás hubiera funcionado mejor un enfoque sutil y racional; pero admito que resulta más divertido el uso de inflada retórica y extravagante melodrama para subrayar los temas que se manejan. Y, desde luego, me hubiera gustado que el final llegara más lejos, para no desperdiciar la intensidad de las escenas previas. Como sea, Unthinkable me pareció una experiencia recomendable por sus honestas (y exageradas) actuaciones, su ágil libreto y el mensaje que nos deja... o, mejor dicho, que se niega a dejarnos. Es fácil criticar la hipocresía de ciertos países desde nuestra cómoda butaca; pero cuando todas las alternativas son igualmente negativas, ¿nos ponemos a favor de salvar vidas o salvar ideologías? No envidio para nada a quienes deben tomar esa decisión.
Calificación: 7.5

Jackass 3D

No me enorgullece decirlo, pero creo que la franquicia cómica que más me hizo reír en la década pasada fue Jackass. Nunca fui fiel seguidor de la serie televisiva pero la veía ocasionalmente, y desde luego esperé con interés las "películas" (¿documentales?) Jackass y Jackass 2, mismas que no fallaron en ofrecer más de lo mismo. Y aunque no todas las rutinas de estos audaces (¿estúpidos?) acróbatas (¿patanes hambrientos de fama?) justificaron su transición a cine, no cabe duda que la experiencia era más extrema (¿ridícula?) en la pantalla grande. Por eso me decepcionó un poco Jackass 3D; además del "gimmick" de la tercera dimensión, me parece que Johnny Knoxville, Steve-O, Bam Marguera, Chris Pontius, Wee Man y demás artistas (¿... ah, olvídenlo) ya perdieron el entusiasmo por arriesgar sus vidas para deleite de sus fans. No me malinterpreten... siguen arriesgándola, y es un milagro encontrarlos aún vivos tras diez años de desfiguros. Simplemente su desempeño no se siente tan espontáneo y subversivo como antes. Y no lo digo como insulto, sino como sincera recomendación: es hora de retirarse mientras aún pueden disfrutar una vida normal. O, mejor dicho, "normal".

El argumento de Jackass 3D retrata las aventuras... ¿a quién engaño? No hay argumento. Simplemente es un desfile de rutinas que van desde lo bizarro hasta lo asqueroso, y desde lo cómico hasta lo irritante. Desde luego no pretendo revelar los mejores momentos de la película, así que solo diré que quienes tuvieran curiosidad por ver un volcán de excremento (¡en cámara lenta!), o un burro pateando los testículos de un voluntario, o la reacción de la orina en la turbulencia de un avión, saldrán felices de la película. Y no quiero ni mencionar las instancias de vómito... hasta los camarógrafos de Jackass 3D reaccionan peristálticamente ante algunos de los más repugnantes "chistes" de esta cuadrilla de idiotas (lo digo con cariño).

Si suena nauseabundo, es porque ciertamente lo es. Sin embargo, confieso que no me hicieron reír tanto las hazañas escatológicas ni los "stunts" que demuestran los límites del cuerpo humano ante la gravedad, la furia de algún animal o la malicia de sus semejantes. Lo que más me hizo reír fueron los momentos surrealistas, que podrían tomarse como "performances" casi artísticos. El mejor ejemplo es la rutina que comienza con una pareja de enanos pidiendo una cerveza en un bar. Y en el aspecto visual, creo que el principio y el final de la película son brillantes, pues incluso logran evocar cierto peso emocional que me tomó por sorpresa en una obra dedicada al más puro impacto visceral. Durante los créditos iniciales me decepcionó ver que Spike Jonze no tuvo una contribución tan extensa en esta tercera parte, pero obviamente el director Jeff Tremaine no necesita la asesoría de un nominado al Óscar para encontrar el nudo dramático de esta historia. Y no me refiero a la inexistente historia de Jackass 3D, sino al legado de la franquicia entera.

Entonces, escena por escena, Jackass 3D no me pareció tan graciosa como sus predecesoras. Pero como capítulo final (espero) de una saga que nadie pensó que pudiera durar tanto es bastante apropiada, y creo que puedo darle una recomendación, dirigida exclusivamente a quienes saben lo que encontrarán en la pantalla. Obviamente esta no es una comedia familiar, ni una experiencia apropiada para gente sensible o fácilmente ofendida. Por cierto, aunque Jackass 3D nos advierte repetidamente que no hay que arriesgarse a reproducir los "stunts" que muestra, no le hagan caso. Traten de hacerlo y pongan los videos en YouTube; necesitamos nuevos héroes para Jackass: The Next Generation.*
Calificación: 7.5
* Imagen en Negativo no se hace responsable por daños sufridos a personas que no entiendan el concepto del sarcasmo.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Machete

El triste secreto del cine "B" es que los "trailers" son muchas veces mejores que las películas que anuncian, pues aunque éstas puedan llenar un par de minutos con fragmentos atractivos, usualmente carecen del soporte narrativo para mantener nuestro interés durante casi dos horas. En el caso de la película Machete, el reto de cumplir la promesa del trailer era doblemente difícil, pues los directores Robert Rodríguez y Ethan Maniquis tuvieron que invertir el proceso, creando un largometraje a partir del legendario corto que originalmente formó parte del proyecto Grindhouse. Por eso me alegra decir que el resultado es una sólida "película B" muy divertida y hasta ingeniosa, pero con algunos de los típicos problemas asociados a este nicho cinematográfico. De cualquier modo sigo pensando que es una de las mejores películas de acción que he visto este año.

El argumento, desde luego, se centra en el epónimo Machete (Danny Trejo), un policía federal mexicano traicionado por sus superiores cuando trató de capturar al narcotraficante Torrez (Steven Seagal), responsable por la muerte de su esposa. Años después, cuando todos lo consideran muerto, encontramos a Machete viviendo en Texas como trabajador ilegal, hasta que el siniestro empresario Michael Booth (Jeff Fahey) lo contrata para asesinar al Senador McLaughlin (Robert De Niro), cuya plataforma política incluye leyes estrictas contra los inmigrantes, una cerca electrificada para rechazar la invasión de "parásitos" y patrullas fronterizas con órdenes de matar a los "mojados". Pero Booth no quiere matar al senador para defender a los mexicanos, sino porque sus negocios dependen de la mano de obra barata de los trabajadores ilegales, y no quiere poner en riesgo su fortuna acatando las nuevas leyes de inmigración. Machete acepta la misión, pero cuando está a punto de dispararle a McLaughlin, se da cuenta de que todo fue una trampa y se ve obligado a escapar de la policía, que lo considera culpable del atentado. Su única esperanza de redención parece ser Sartana Rivera (Jessica Alba), agente de inmigración que descubre manejos sucios en la campaña de McLaughlin... lo cual la convierte en blanco de los asesinos controlados por el senador.

Suena complicado, y ni siquiera he mencionado a la hija de Booth (interpretada por Lindsay Lohan), cuyo problema de adicción pone en peligro el plan del senador; al Padre Cortez (Cheech Marin), tan diestro con el agua bendita como con la escopeta; al mercenario Osiris Amanpour (¡TOM SAVINI!), contratado para exterminar a Machete; ni a Luz (Michelle Rodríguez), líder de una red clandestina de contrabandistas que introducen mexicanos a Estados Unidos y les ayudan a establecerse. Entiendo el atractivo de llenar tantos papeles con actores y actrices famosos (y algunos amigos de Rodríguez), pero a fin de cuentas hay demasiados hilos narrativos, y la película pierde enfoque por saltar constantemente de una sub-trama a otra, tratando de unificarlas sin realmente lograrlo. Sí, el sacerdote violento es hilarante; sí,Michelle Rodríguez es increíblemente atractiva como la "patrona" de los inmigrantes; sí, la imagen de Lindsay Lohan vestida de monja y disparando una sub-ametralladora es sin duda icónica, y contribuye a la magia visual de la película. No obstante hubiera preferido menos momentos "cool" y más eficiencia narrativa. Claro que esos momentos "cool" son los que se quedan en la memoria, pero bueno... esa es otra contradicción del cine B que en este caso acepto con gusto en vista de las buenas intenciones de Rodríguez y Maniquis.

Y ya que estamos hablando de los actores, diré que me gustó mucho el desempeño de todos, independientemente de su talento individual. El elenco entero se adapta al tono que requiere la historia, lo cual automáticamente disculpa las exageraciones o rigidez que algunos de ellos muestran; no diré quienes, pero digamos que cuando Jessica Alba y Robert De Niro están al mismo nivel interpretativo podemos asumir que los estándares de la cinta no son muy elevados. Y no lo digo como insulto. El único "serio" (o quizás "moderado" sea la palabra apropiada) es Danny Trejo en el papel principal. Su actitud de anti-héroe silencioso y enigmático marca el punto de equilibrio ideal entre la sobrada bondad de las heroínas y la ridícula maldad de los villanos. Ah, y una nota curiosa: el guardaespaldas húngaro de Booth es Nimrod Antal, director de Kontroll y Predators. ¡Tampoco actúa mal!

A fin de cuentas Machete es una película que funciona mejor por su estilo e intención que por su argumento, pero aún así me hubiera gustado que se esforzara más en redondear su libreto. Cuando nos enteramos del plan de los villanos se revela un excelente concepto que amarra lógicamente las polémicas reales de los indocumentados, el narcotráfico y las patrullas fronterizas, pero no hay tiempo para desarrollarla porque tenemos que pasar a otra escena romántica, o al desnudo de Lindsay Lohan (no se emocionen... la mayor parte del tiempo -incluso vestida- su papel está ocupado por una doble). Aún así recomiendo Machete por todo lo que hace bien, incluso si para lograrlo debe cometer algunos errores, ya sean intencionales o fortuitos. Ese es el encanto del cine B, y creo que actualmente no hay nadie mejor que Rodríguez para mantener viva esa menospreciada veta del arte cinematográfico contemporáneo. Si no quieren llamarle "arte", no hay problema.
Calificación: 8