viernes, 20 de marzo de 2009

En Brujas (In Bruges)

A pesar de haber leído buenos comentarios sobre esta película, honestamente no tenía mucho entusiasmo por verla pues sólo esperaba otra imitación de la obra de Guy Ritchie. Sus películas Lock, Stock and Two Smoking Barrels y Snatch tuvieron tanta influencia en el cine europeo como Pulp Fiction lo tuvo en Hollywood, lo cual no es necesariamente malo; pero al menos en lo que a mi respecta, llega un punto de saturación que me impide disfrutar por completo de OTRA tergiversada historia con excéntricos gángsters, impenetrables acentos y humorística violencia.

En Brujas cuenta con algunos de esos elementos, pero sería muy injusto llamarle una imitación de Ritchie, pues sus detalladas actuaciones y su intrincado argumento contribuyen a darle una identidad nueva que ciertamente toca temas y situaciones similares a los del "neo-noir" británico, aunque con una ejecución mucho más disciplinada y... me atrevería a decir elegante.

Hablando de ejecución, la trama se centra en Ray (Colin Farrell) y Ken (Brendan Gleeson), dos asesinos a sueldo obligados por su iracundo jefe Harry (Ralph Fiennes) a esconderse en la ciudad belga de Brujas después de un fallido "trabajo" en Londres. Ambos muestran desconfianza por su nuevo entorno, pero Ken empieza a disfrutar la apacible y culta atmósfera de aquella ciudad medieval, mientras que Ray se siente aburrido y fuera de lugar, metiéndose en problemas con los turistas y locales de la comunidad. Y para empeorar las cosas, Ken empieza a sospechar que su forzada vacación tiene un propósito distinto, y que Harry los envió realmente para realizar otro "trabajo"... lo cual resultará ser muy peligroso no sólo para la potencial víctima, sino para los asesinos mismos.

En manos de otro director la historia quizás se centraría en los momentos más emocionantes y dinámicos en la vida de dos asesinos. Sin embargo, el dramaturgo Martin McDonagh (debutando como director en largometrajes) prefiere enfocarse en los aspectos más triviales de su rutina semi-turística en Brujas, donde no hay mucha acción, pero sí una rica relación entre extremos opuestos. En otras palabras, la típica "pareja dispareja" con el esperado humor generado por el contraste de sus actitudes, ideologías y apariencia, pero acentuado por la constante tensión de su violento trabajo, cuyas consecuencias se ciernen en la periferia de cada escena sin revelarse hasta el sangriento e inesperado final que quizás no sea muy satisfactorio en el sentido narrativo convencional, pero que definitivamente recompensa la atención prestada a las detalladas personalidades de Ken, Ray y el explosivo Harry.

Igualmente importantes son los inspirados diálogos con varios niveles de interpretación; y no sólo me refiero a los tarantinescos monólogos sobre cultura "pop" (incluyendo uno sobre Hervé Villechaize y la cinta Time Bandits), sino a los intercambios sobre arte, turistas canadienses, romance, culpa y responsabilidad, en los que el tema ostensible oculta sutil información sobre la historia previa de los asesinos, sus personalidades y sus muy diferentes interpretaciones de la "profesión" que ejercen.

Para que esa estrategia funcione debe fundamentarse en actores de gran talento, y ahí reside el otro acierto de McDonagh. Creo que Brendan Gleeson es incapaz de entregar una mala actuación, incluso cuando el papel que intepreta no sea muy sustancioso (¿alguien dijo Harry Potter?); sobra decir que cuando el libreto está a su altura, puede lograr cosas asombrosas, y no exagero al decir que su trabajo en En Brujas está entre los mejores de su carrera. Colin Farrell, por su parte, es bueno pero no infalible; su éxito depende tanto del libreto como del director; afortunadamente McDonagh le ha proporcionado sólido respaldo en ambos campos, y gracias a ello logra mantener el paso de Gleeson sin verse opacado y sin sentir la necesidad de exagerar el humor o exuberancia de su personaje. El elenco de apoyo muestra similar aptitud, aunque no cabe duda de que la cinta entera pertenece a Gleeson y Farrell.

Sin embargo, tengo un par de objeciones que me impidieron disfrutar del todo la película; el ritmo es un poco lento y hay bastantes escenas que resultan divertidas, pero a fin de cuentas innecesarias (como la visita con el actor y sus prostitutas). Además, por bien dibujados que estén los personajes y por más fascinantes que sean sus charlas, no puedo ignorar que el libreto se siente un poco hueco. La historia es demasiado simple, y aunque su clímax emocional sea potente y honesto, llega en un momento extraño... demasiado pronto para ser la conclusión y demasiado tarde para impulsar la trama. De cualquier modo recomiendo En Brujas por todo lo antes mencionado y por su negro humor, sorpresiva y sangrienta violencia, y por la sobria dirección de Martin McDonagh, en ocasiones un poco indulgente pero mucho más madura de lo que se esperaría en un director primerizo (bueno, si no contamos su previo cortometraje). Como alguien que ya está cansado del cine criminal británico no esperaba mucho de ella, pero la película terminó sorprendiéndome por desafiar mi expectativa con inusitada profundidad, negro humor, sangre... e incluso emoción. Rara combinación, pero creo que funciona.
Calificación: 8.5

4 comentarios:

CESAR dijo...

Hola Pablo..

Te cuento que acabo de verla hace 5 minutos en DVD y por coincidencia entre a tu blog ... y ta nann.. voila.. la critica..

Tengo fresco el sabor de la pelicula.. tienes razon yo tambien esperaba algo muy snatch ... entonces me sorprendio su uhmm.. paciencia? para construir la trama .. el papel de Farrell me sorprendio ya que crei que iba a ser otro Pitt sobreactuado haciendo de tonto lindo, pero tengo que decir que me convencio y me parecio concistente.. claro esta que Gleeson es 70% de la pelicula ,,, en fin.. me gusto su ambiente Melancolico ¡¡

Ahora despues de verla ... encendi el TV y me encuentro con Blade Trinity...........ohh surrealismo ... estoy bien el dracula más patetico de la historia ... eso ya es una ganancia

chau Pablo .. un abrazo.. (mañana me releeo Watchmen ... como para no salir del sueño.)

Pablo del Moral dijo...

César: Pues parece que tuviste un fin de semana lleno de buen entretenimiento... y muy variado. Ojalá siempre fuera así ;-) Saludos y suerte.

Orlando dijo...

Apenas voy terminando de ver la película. Estoy prácticamente de acuerdo con Pablo. Como siempre, excelente crítica. En cuanto a la Película, me gustó, me gustó bastante. Creo que los personajes parecen bastante verosímiles dentro de su circunstancia y creo que la historia y las motivaciones están bien planteadas. Si bien los actores protagónicos se sitúan muy por encima de los secundarios (a excepción de la dueña del hotel, que transmite una calidez muy especial, precisamente lo que yo me imagino que buscaba el director), en global, creo que la película quedó muy bien. Una historia de esas de batallas morales, redención (a cierto nivel), y la violencia que implica apegarse a los principios a toda costa. Buena, muy buena, hay que verla sin duda.

Pablo del Moral dijo...

Orlando: Muchas gracias por tus comentarios, aunque debo señalar que tú encontraste un mejor (y más elocuente) modo de describir las maravillosas relaciones mostradas en la película. Me alegra que te haya gustado y recibe un gran abrazo, junto con mis deseos de que tengas un excelente fin de semana.