domingo, 22 de marzo de 2009

El Casamiento de Raquel (Rachel Getting Married)

Al final de la película El Casamiento de Raquel hay un agradecimiento al desaparecido Robert Altman, lo cual es muy apropiado, pues el director Jonathan Demme emplea en su más reciente película un estilo semi-improvisado y caótico, muy similar al que Altman usó en cintas como Gosford Park, The Company y A Prairie Home Companion. Sin embargo creo que hubiera sido más apropiada una mención de Lars von Trier, debido a que la sencillez y realismo de la cinta me recordó más los preceptos de la (¿extinta?) doctrina "Dogme 95", cuyos seguidores despreciaban el artificio de la filmación cinematográfica, y exigían sólo elementos reales en sus películas: nada de iluminación artificial, ni música añadida, ni excesiva post-producción. No estoy diciendo que El Casamiento de Raquel sea una cinta de Dogme 95... pero definitivamente honra sus principios teóricos (aunque no todos los prácticos), enfocando la atención total en la historia y los personajes al mismo tiempo que evita cualquier adorno que pueda interferir con la pureza de la narrativa y la honestidad de las actuaciones.

Estimo probable que la faceta documentalista de Demme lo haya inspirado a realizar este audaz experimento, que no siempre funciona pero que a fin de cuentas ofrece una fascinante experiencia repleta de contenido, emoción y humor. Al principio de la película conocemos a Kim (Anne Hathaway), cuya estancia de varios meses en una clínica de rehabilitación parece haberla curado de sus adicciones, pero no así de los traumas psicológicos que las provocaron. Por eso, cuando regresa a la casa de sus padres y encuentra los preparativos finales para la boda de su hermana Rachel (Rosemarie DeWitt), Kim adopta una actitud irritable y defensiva que la pone en conflicto con su familia y amigos. Y la única solución será afrontar su responsabilidad sobre una tragedia pasada cuya sombra aún oscurece el recuerdo de su familia.

Me pareció irónico que la más reciente película que vi con Anne Hathaway fuera Bride Wars, una odiosa y estridente "comedia" sobre la obsesión de algunas mujeres por tener la "boda perfecta". Afortunadamente El Casamiento de Raquel no tiene nada en común con aquella atrocidad, excepto el tema nupcial y la presencia de su hábil protagonista. A fuerza de tenacidad (y un poco de prueba y error) Hathaway ha construido en pocos años una sólida carrera que comenzó con comedias de Disney y ha evolucionado hasta su actual madurez. Su trabajo en El Casamiento de Raquel es ciertamente notable, y aunque tiene un buen número de lucidoras escenas dramáticas cargadas de llanto y emoción, siento que su mejor trabajo está en los detalles más triviales del personaje, pues es cuando mejor se deja ver la vulnerabilidad oculta tras su desafiante actitud. El improvisado estilo de la película provoca algunos momentos forzados y demasiado "teatrales", pero en general me gustó mucho el desempeño de esta actriz en un difícil y satisfactorio papel.

Rosemarie DeWitt (cuyo trabajo en The United States of Tara me ha impresionado más que el de su protagonista, Toni Collette) también brilla como Rachel, pasando por uno de los más tensos y felices momentos de su vida y tratando de conciliar sus deberes como novia, anfitriona, hija y hermana. Bill Irwin tiene el ingrato papel del padre de la novia (como en la vida real), complaciente pero con burbujeante emoción oculta por su deseo de no contrariar a los invitados. Finalmente la semi-retirada Debra Winger completa el disfuncional cuadro familiar con una potente interpretación de madre divorciada no sólo de su esposo, sino de los lazos sentimentales que quizás le causaron mucho daño en el pasado. Su papel es relativamente corto, pero sus escenas son electrizantes, impredecibles y totalmente creíbles, pues es fácil ver de dónde salieron las inseguridades y neurosis de sus dos hijas.

Como alguien que preferiría la tumba antes que el altar, me cuesta trabajo confesar que encontré muy divertida la boda misma de Rachel. Fue un gran acierto de Demme y su guionista Jenny Lumet (hija de un tal Sidney) diseñar una celebración multi-cultural, en vez de las ridículas y sobre-planeadas fiestas que vemos en películas como la mencionada Bride Wars y en la serie de televisión Bridezillas. Seguiré evitando todo tipo de boda en mi vida real, pero la inclusión de bailarinas brasileñas y un pastel azul en forma de elefante me parecen dos grandes pasos en la dirección correcta... en resumen, un gran logro de todos los diseñadores de producción. Otra simpática (y útil) idea fue la de ubicar a ambas familias en un entorno musical, pues aunque no hay música incidental en la película, casi constantemente podemos ver (y escuchar) a los músicos que amenizan la boda, aportando una muy apropiada banda sonora "in situ" (lo cual no pasa desapercibido para algunos de los personajes). Von Trier estaría orgulloso. Y, finalmente, siempre me causa alegría ver a un animal actor debidamente mencionado en los créditos de una película. Felicidades al agente de Olive (la perrita poodle de larga cola, tal como la diseñó la naturaleza).

Hablando de créditos, una imperdonable falla de la película es prometernos en los créditos iniciales a Roger Corman (decano del cine B que le dio a Jonathan Demme sus primeros trabajos en cine), solo para relegarlo a un par de escenas como simple extra en la boda. ¡Ni siquiera tiene líneas de diálogo! Al menos lo escuchamos hablar en The Silence of the Lambs...

Como algunas de las bodas a las que he asistido (que puedo contar con los dedos de una mano), encontré inicialmente tediosa e irritante El Casamiento de Raquel. Pero para el final de la película tuve que reconocer que me divertí bastante con el desfile de emociones, la música y la interesante historia que se desarrolla en la periferia de los eventos, rica en detalles que debemos esforzarnos por notar. Aunque me gusta más el período ochentero de Demme (¡qué sorpresa!), respeto mucho más su carrera actual, quizás no tan accesible o satisfactoria, pero mucho más audaz y experimental, lo cual muestra que a veinticinco años de sus humildes inicios bajo la tutela de Corman (con la delirante cinta de explotación Caged Heat), no ha perdido el entusiasmo por explorar el arte cinematográfico, probando cosas nuevas que quizás no siempre funcionan, pero que lo mantienen vital y entusiasmado por su oficio, mientras que algunos de sus contemporáneos parecen acomodarse en tediosas rutinas apenas sostenidas por los empolvados laureles de antaño. Entonces, recomiendo El Casamiento de Raquel tanto como recomiendo cualquier otra boda; cuesta trabajo soportar el comienzo, pero al final nos alegraremos de haber asistido.
Calificación: 8.5

10 comentarios:

Karla Rojas dijo...

La boda de Rachel... creo que la mejor película que he visto este mes. Anne me gustó desde las dos comedias juveniles de Disney en las que ha estado (Ella enchanted tenía un flojo argumento, pero los escenarios y algunas actuaciones me gustaron).

Por cierto, hace días estuve con mi sobrino y vi de nuevo películas animadas del 2007-2008 ¿Cuál es tu opinión acerca de Bee Movie y Horton y el mundo de los quién?

Anónimo dijo...

Pablo : ¿Podrías también aclarar qué calificación le pondrías a Horton Hears a Who ?

Gracias y saludos.

Anónimo dijo...

Pablo : ¿ Qué calificación le darías a Idioterne, la segunda cinta hecha según la doctrina del Dogma ?

Gracias y saludos.

Anónimo dijo...

Para tu infomación no está extinta....

René dijo...

Pablo:

Ya vi esta cinta.
La actuación de Hathaway quizás es lo mejor. El encuentro en la casa de la madre que dura menos de dos minutos me parece que fue el punto más intenso.
Y la escena en la bañera de las dos hermanas el más intimo.

Saludos.

Pablo del Moral dijo...

Karla: Me alegra que también te haya gustado el Experimento de Raquel. En cuanto a las películas que mencionas, le pondría un 6 a Horton Hears a Who; me permito copiar y pegar lo que escribí sobre ella en el blog de Cinencanto: "finalmente vi Horton Hears a Who, y no me desagradó tanto como esperaba. Reí en varios momentos (como la excelente sátira del anime japonés), y la trama es novedosa, pero siento que inflaron demasiado la historia con exageradas tangentes cómicas. Aún así, la encontré infinitamente superior a tediosos bodrios animados como Bee Movie o Doogal.>> Y ahora lo que escribí sobre Bee Movie: "A Bee Movie le daría un 2; ojalá fuera 'tan mala que es buena', pero simplemente se queda en mala. Tan mala que aburre y ni siquiera puede aprovechar el genuino talento de Jerry Seinfeld. Los cortos son lo más gracioso (en los que Seinfeld y Spielberg tratan de filmar la película en acción viva)." Muchas gracias por preguntar y recibe un gran saludo.

Anónimo 1: 6. Saludos.

Anónimo 2: Creo que le daría un 7. Presenta algunas interesantes ideas, pero la encuentro tan pretenciosa y artificial que me enferma. Sí, artificial... exactamente lo opuesto de lo que Von Trier intentaba. Pero bueno, admito que no soy fan de esa doctrina. O, mejor dicho, no me han gustado mucho las películas de Dogme 95 que he visto, aunque respeto sus principios. Me parece que muchos cineastas la usaron como excusa para hacer cine caprichoso e indulgente (Julien Donkey Boy), en vez de tener una historia real (The King is Alive). Muchos saludos y gracias.

Anónimo 3: Gracias por confirmarlo. Lo dije un poco de broma, pero la verdad no estaba seguro.

René: Coincido con tus observaciones. Después de las dos hermanas, Debra Winger fue para mi lo mejor de la película. Saludos!

Anónimo dijo...

mmm, esta vez fuiste indulgente. Yo, por el contrario, le daría 5 a Idioterne, ke me pareció un tedioso y enfermizo experimento con personajes desagradables y una trama realmente incomprensible.

Me gustan muchas otras películas de von Trier, pero no puedo dejar de mencionar este gran tropiezo en su filmografía.

Pablo del Moral dijo...

Anónimo: Tampoco me gusta realmente "Idioterne", pero respeto su denuncia de los tabúes culturales y su pronunciado anti-comercialismo. Al menos tengo que darle crédito a Von Trier por respaldar con acciones su pretencioso manifiesto. Muchos saludos.

Anónimo dijo...

Pablo : ¿ Qué calificación le darías a Beloved ?

Gracias y saludos.

Pablo del Moral dijo...

Anónimo: Creo que le daría 7 a Beloved. Recuerdo que me impresionaron sus actuaciones, pero el guión me pareció confuso y la dirección imprecisa... aunque en retrospectiva me gustaría volver a verla para reevaluar esa opinión. Gracias por preguntar y muchos saludos.