jueves, 4 de octubre de 2012

Scalene

El estilo de cine "no lineal" puede servir para disfrazar una historia plana e insípida que no llamaría la atención de nadie, pero al contarse en forma “desordenada“ adquiere un “disfraz artístico“ que la hace parecer intelectual y compleja; muchos directores famosos (incluyendo un par de mexicanos) han usado este truco con bastante éxito. Sin embargo, de vez en cuando es posible encontrar obras modestas que emplean el mismo estilo como parte fundamental de su narrativa, re-acomodando los hechos para crear genuino suspenso, jugar con nuestras expectativas y sorprendernos con nuevos planteamientos de historias conocidas. La cinta independiente Scalene pertenece a esa categoría y además añade la "fórmula Rashomon", con varios puntos de vista que construyen una historia al mismo tiempo perturbadora y memorable.

Por su naturaleza fragmentada sería difícil escribir una sinopsis de Scalene sin revelar eventos importantes, así que me limitaré a describir los personajes y sus relaciones. Jakob Trimble (Adam Scarimbolo) es un joven de 26 años afectado por un daño cerebral que le impide hablar y valerse por sí mismo. Janice Trimble es la madre de Jakob, y está intentando retomar su vida social tras el abandono de su esposo, pero necesita que alguien cuide a su hijo un par de días a la semana. Paige Alexander (Hanna Hall) es la joven estudiante universitaria contratada para cuidar a Jakob, lo cual hace con gran esmero y compasión a pesar de que no es un trabajo fácil. Al principio de la película nos enteramos de que algo grave ocurrió entre estas personas, pues Jakob está en peligro de ser recluido en una institución mental; Janice quiere evitarlo a toda costa, y decide que la mejor solución es atacar violentamente a Paige. Entonces, a lo largo de la película, vemos los hechos desde los divergentes puntos de vista de estas personas y en orden cronológico inverso, hasta llegar al doloroso evento que provocó el conflicto.

La comparación que hice con Rashomon es imprecisa (los hechos no cambian con cada personaje; solo se añaden elementos que desconocíamos), pero basta para explicar la estructura de Scalene, y cómo sus múltiples perspectivas contribuyen a formar un cuadro general al mismo tiempo distinto y similar a lo que sugieren las "pistas" iniciales. Pero incluso sin esa afectación estilística la historia escrita por el director Zack Parker y el co-guionista Brandon Owens resultaría hipnótica y provocativa, no solo por la manera como se desarrolla, sino por los cuestionamientos que plantea acerca del cuidado de individuos con daños cerebrales, y la delimitación de responsabilidad entre los familiares del paciente y de las personas contratadas para cuidarlos. Y por el lado práctico, el director realizó una película interesante y bien filmada, cuya pulida manufactura rebasa el estándar del cine independiente gracias a su ingeniosa edición y creativo manejo de cámaras, nada de lo cual se convierte en un obstáculo o distracción de la trama.

Lo que definitivamente llama la atención son las actuaciones del reducido pero talentoso elenco; Adam Scarimbolo representa fielmente las consecuencias de un cuerpo joven y vigoroso controlado por un sistema nervioso inestable, que no siempre responde como debería; y además nos confunde con su enigmática mirada donde se refleja una mente de indeterminada racionalidad, que quizás comprende su entorno o quizás no. O tal vez su percepción sea mucho más difícil de describir por no estar sujeta a la dualidad bien/mal que guía al resto de la gente. Margo Martindale es increíblemente natural como la abrumada madre, e incluso alcanza ese punto de inmersión total donde olvidamos por completo que se trata de una actriz, para aceptarla como un genuino ser humano que atraviesa una horrible situación aún más ofuscada por su imparcialidad materna. Finalmente Hanna Hall debe cargar las escenas más difíciles, y nunca flaquea en la autenticidad de sus reacciones, tanto físicas como emocionales. Su papel es un reto que (en mi humilde opinión) resultaría imposible para muchas actrices famosas, pero esta joven casi desconocida (su papel más famoso probablemente fue Jenny de niña en Forrest Gump) lo enfrenta con extraordinario aplomo y realismo. Lástima que por estar en una película independiente de muy limitada distribución, estas actuaciones no serán aclamadas como lo merecen.

Si algo pudiera criticarle a Scalene sería su abrupto y ambiguo final. Podría interpretarse como otra disyuntiva ética para cerrar un relato repleto de similares cuestionamientos (¿Quién es realmente culpable? ¿Quién es realmente la víctima?) pero siento que hace trampa con el formato no lineal para contradecir su propias reglas. Sin embargo no descarto la posibilidad de que necesite una segunda mirada a la cinta para asegurarme de que encontré todas las piezas del rompecabezas y las puse en el orden correcto, así que no debería tomarse como una queja formal, sino como una incógnita que podría resolverse poniendo más atención. Y aunque la mencionada estructura nos mantiene en suspenso durante gran parte de la película, eventualmente es fácil adivinar hacia dónde se dirige, lo cual resta un poco de impacto a las acciones de los personajes. De cualquier modo creo que Scalene merece una sólida recomendación por su creatividad narrativa, destreza visual y, desde luego, el impresionante trabajo de sus actores. El título original ("Escaleno") es perfecto para describir la relación triangular entre Janice, Jakob y Paige, pero también representa la manipulación de nuestra percepción, obligándonos a adoptar distintas posturas morales según se revelan las complejidades del argumento. Originalmente pensé que habría elementos paranormales o de terror (no los hay), pero el intenso melodrama humano basta y sobra para sorprendernos y perturbarnos.
Calificación: 9

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pablo, ¿Cuales son tus películas con historias no lineales favoritas?, y ¿Cuales son tus películas con historias lineales favoritas?

Gracias y saludos!

Anónimo dijo...

Pablo, habrá crítica del concierto de Led Zeppelin Celebration day a estrenarse este mes en México?

René dijo...

Parece que tiene varios puntos en común con "Tenemos que hablar sobre Kevin", que también es no lineal, está bien ejecutada y actuada y el final es ambiguo.

Lo que no comparte es las distintas perspectivas.

Saludos...

René

Pablo del Moral dijo...

Anónimo: No sé si todas estas encajen estrictamente en esa definición, pero mencionaría: Sin City, Inland Empire, Memento, Mulholland Dr., Slaughterhouse Five, Pulp Fiction y Kill Bill. Saludos!

Anónimo 2: Ni siquiera sabía de su existencia! No soy gran fan de Led Zeppelin, pero suena interesante; creo que dependerá de los lugares donde se estrene. Saludos y gracias por el aviso!

René: Pues sí, hay algunas similitudes; pero sobra decir que Scalene no es tan fuerte e impactante como Tenemos que Hablar Sobre Kevin (aunque tiene lo suyo). Saludos y suerte!