lunes, 16 de mayo de 2011

El Defensor (The Lincoln Lawyer)

Los dramas legales nunca han estado entre mis películas favoritas, pero sin duda puedo disfrutarlos cuando saben emplear las clásicas herramientas de lógica, análisis y deducción para ilustrarnos sobre la complicada relación entre “ley” y “justicia”, sobre todo cuando está sustentada por una historia interesante y personajes que nos hagan creer la importancia de los graves temas que manejan. En otras palabras, prefiero que sean más como Amistad o Paths of Glory, y menos como Chicago o Erin Brockovich (aunque respeto sus... singulares interpretaciones del circo legal). La nueva película El Defensor presenta un caso inusual, pues sabe usar los tradicionales clichés del género para mostrarnos las aventuras de un abogado muy peculiar; sin embargo su estructura y mecanismos dramáticos son más parecidos al del cine policíaco, con el abogado fungiendo también como investigador de un horrible crimen. Esta combinación da como resultado una experiencia inverosímil pero entretenida, que igualmente funciona bien durante sus momentos de acción, y cuando está en el juzgado gritando "¡objeción!".

El "defensor" del título es Mick Haller (Matthew McConaughey), abogado muy informal que trabaja desde el asiento trasero de su automóvil Lincoln, recorriendo las calles de Los Ángeles con su chofer Earl (Laurence Mason) y usando sus múltiples contactos, carisma y constante palabrería para liberar criminales a cambio de dinero y favores de la gente que contrata sus servicios (por lo general también criminales, aunque más "honestos"). Obviamente Haller no es el abogado más ético que existe, pero es bueno en su trabajo y por eso es respetado tanto en círculos legales como entre los delincuentes. Sin embargo su cliente más reciente es muy distinto de los drogadictos y traficantes con los que usualmente convive. Esta vez se trata de Louis Roulet (Ryan Phillippe), un magnate de bienes raíces que fue acusado de violar y golpear brutalmente a una prostituta, aunque él alega que se trata de una trampa para extorsionarlo. Haller ve la oportunidad de representar a un "pez gordo" y procede a construir su defensa... pero durante las pesquisas empieza a sospechar que hay algo más siniestro detrás del crimen, y que su intervención en el asunto no fue tan casual como parece.

El concepto es bastante interesante y parece una buena alternativa al monopolio de John Grisham y sus relatos de corrupción urbana o pintoresco "gótico rural" (por cierto, El Defensor está basada en una novela de Michael Connelly, ex-reportero criminal de Los Ángeles que supuestamente basó el personaje de Mick Haller en varios "abogados automovilísticos" activos en esa ciudad). Aclaro: aunque El Defensor no posea el característico melodrama y sofisticación de Grisham, tampoco pretende ser realista, sino una idealizada interpretación del sistema legal donde las fiscales son notablemente hermosas (cortesía de la siempre eficiente Marisa Tomei), los colaboradores son demasiado pintorescos (en este caso John Leguizamo como un parlanchín policía, y el genial William H. Macy como un tenaz investigador que parece una especie de Sasquatch sureño) y cada caso es fácilmente resuelto con los contactos del protagonista y la "lengua dorada" con la que convence a todo el mundo. Aún así el argumento está bien construido y nos mantiene en suspenso durante casi toda la película, sobre todo cuando se complica con revelaciones inesperadas y la amenaza de violencia en contra del abogado mismo.

En el papel principal Matthew McConaughey ofrece una interpretación genuinamente buena, al mismo tiempo exuberante y modulada, con la auténtica naturaleza de su personaje oculta (pero no invisible) detrás de la arrogancia y narcisismo. Por su frecuente aparición en comedias románticas y aventuras familiares es fácil olvidar al buen actor que impresionó hace una década en Frailty y Amistad; es bueno ver que sigue activo y que aún puede sorprendernos cuando encuentra el material apropiado. El resto del elenco está integrado por brillantes actores de carácter que desafortunadamente no tienen mucho que hacer, al menos desde el punto de vista dramático. Desde los mencionados Tomei, Leguizamo y Macy, hasta Bryan Cranston, Josh Lucas y Michael Peña, todos se sienten creíbles y cumplen su labor con decoro, pero nadie destaca realmente, ni amenaza con "robarse" la película. Este es "El Show de McConaughey" de principio a fin, así que quienes encuentren antipático al actor probablemente no disfrutarán tanto esta cinta.

Los abogados y el mundo legal siempre han sido una fuente de inspiración para la cultura popular, y El Defensor se gana su lugar como entretenimiento ligero junto a películas como A Few Good Men y The Firm, aunque por su frivolidad y falta de realismo yo la ubicaría muy por debajo de obras "serias" como The Verdict y To Kill a Mockingbird. Merece una recomendación por la actuación de McConaughey, por las vueltas que da la historia (algunas un poco previsibles, pero bueno...) y por la enérgica dirección de Brad Furman, quien posee el balance justo de estilo y disciplina para llevar la historia con vigor, pero sin distraernos con adornos innecesarios. Tengo entendido que el personaje de Mick Heller ha aparecido en varias novelas, y francamente no me molestaría ver una secuela cinematográfica que continuara las aventuras de este abogado, éticamente ambiguo en lo que respecta a la ley, pero firme en asuntos de justicia. Y de paso podrían aprovechar mejor a los excelentes actores secundarios; son demasiado buenos para ser simples engranes de la trama.
Calificación: 7.5

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente!! Pensé q seria un churro total... Pero gracias a tu critica gastare mis $50 (mas antojos en el cine) para ir a verla, que ya con el solo hecho de ver al cuerisimo Macconaughey valían la pena gastarlos!! Gracias Pablo.

Carmen ( recién fan de tu blog)

Anónimo dijo...

7 a Piratas Del Caribe 2 y 3????
Solo x los mcguffins??? Son mucho mejores peliculas de entretenimiento ke mucha otra basura.... Ademas muchas buenas muvies abusan de los mcguffins tmb.....

Anónimo dijo...

Pablo, yo no coincido del todo con lo que dijiste sobre el remake de Straw Dogs en una de las respuestas de Mother's Day. Cierto, la mayoría de los remakes son malos, pero creo que éste merece el beneficio de la duda por ser del director Rod Lurie, cuyas películas me han gustado mucho.

Saludos!

Pablo del Moral dijo...

Carmen: Pues... ojalá El Defensor no te decepcione en ese aspecto, pues es una de las pocas películas donde no se pone mucho énfasis en el cuerpo del actor (claro que se quita la camisa, pero por unos segundos y en una escena muy oscura). En fin, de cualquier modo espero que te guste, y gracias por tu visita!

Anónimo: Me temo que la baja calificación no es solo por los "mcguffins", sino porque el argumento de ambas me pareció una revoltura incomprensible (aunque estoy abierto a la posibilidad de que sea mi culpa). Aún así me interesa ver la cuarta parte. Saludos y gracias!

Anónimo: A mi también me han gustado las películas de Rod Lurie, y genuinamente espero su versión de Straw Dogs sea buena, pero tratándose de una película tan icónica parece casi seguro que incluso un buen esfuerzo se quedará corto de la original, simplemente por no poder duplicar su "peso histórico". Como sea, planeo verla antes de decidir ;-) Saludos y suerte!

Anónimo dijo...

Pues si, por ejemplo, cuando iba a salir el remake de I spit on your grave, también renegué un poco más que nada por la "gran" imaginación de los realizadores de hoy en día, sin embargo vi la película (así como he visto la mayoría de los remakes que hacen...) y me gustó, y también veré la de Straw Dogs. Supongo que los comentarios negativos se deben, como bien dice Pablo, al peso histórico.
Otra cosa, viste la de 7 days, la canadiense?, y....a que se refieren con mcguffins..=P

Pikuy

Anónimo dijo...

Mcguffin es un elemento dentro de la trama ke mueve a los personajes pero es irrelevante para la historia....
COmo en las pelikulas donde un personajes persigue un paquete secreto, una lonchera roja, o un maletin ke despide un brillo dorado, pero ke al final no se revela su kontenido.... O buskalo en wikipedia para una mejor aclaracion O.O

Anónimo dijo...

Revoltura incomprensible??? No tanto, solo tienes ke verlas un par de veces mas. A mi ver la 1raes muy aburrida, pero la 2 y 3 se me hacen exelentes (8, o 8.5) Bueno, me gustaron mucho komo para ver ke les pusieras 7....e fin....

Anónimo dijo...

PD: Lost debio llamarse "Lost In Mcguffins"

Anónimo dijo...

Gracias por las respuestas ;).
Pablo, acabo de ver Megan is missing y, no se.. los primeros minutos me molestaron. Así son los niños de 14 años hoy en día??..que jodido, o no son así y todo es una campaña de desprestigio del director contra la juventud?..que jodido. Ves, me molestaron. En cuanto a lo demás de la película es cierto, los últimos minutos realmente me perturbaron, mas que las dos de Hostel juntas, e hicieron valer la película.
Saludos.

Pikuy

Anónimo dijo...

mcguffins

Koolebra dijo...

Pablo, me gustaría que me dieras tu opinión acerca del siguiente artículo que encontré en una revista mensual muy famosa:

CONSPIRACIÓN CONTRA LA BELLEZA Y LA VERDAD

La "CINTA DE ARTE" tan aclamada a el año pasado por la crítica, The Cook, the Thief, His Wife
& Her Lover ("El cocinero, el ladrón, su mujer y el amante de ella" ) no es una película para los delicados de estómago. En la primera escena, el personaje principal se orina alegremente sobre un hombre desnudo y maniatado. En la escena final, ese mismo personaje rebana un cadaver humano cocido y elegantemente preparado, en un cuadro de canibalismo espantosamente realista.
Entre una y otra escenas, el espectador ve una mejilla de mujer atravesada por un tenedor, y dos cuerpos desnudos revolcándose en la batea de un camión lleno de basura podrida y agusanada. En pocas palabras, lo que aparece allí una y otra vez es fealdad irredimible, horor y depravación. Los críticos, claro está, quedaron encantados.
Viendo que algunos de mis estinados colegas comenzaban a emplear adjetivos como brillante y excelente para calificar a tan absurda pretenciosa porquería, no solo ataqué la película por la televisión
sino que también trasgredí una regla tácita de mi profesión: ataqué a mis compañeros de oficio. En particular, cuestioné el que muchos hubieran descrito la película como una comedia de humor negro, sin dar a los posibles espectadores una indicación más precisa de las vívidas escenas de brutalidad que presenciarían.
Como era de esperarse, levanté un huracán de airadas protestas. Una mujer me acribilló diciendo que, si bien no había visto aún la película, consideraba que mis impugnaciones eran "injustas". "Usted ted debe informarnos de si una película está bien realizada o no", me explicó. "Tenga la bondad de guardarse sus juicios moralizantes".
En otras palabras, puedo decir s el montaje de una película es mediocre o notable; si una actuación es convincente o afectada; pero ¡Dios me Libre de aludir a su contenido moral! Los defensores de la cultura popular de hoy están a tal grado obsesionados por la habilidad superficial y las argucias comerciales, que pasan por alto las cuestiones más importantes del alma y esencia. La suya es, en el fondo, una guerra contra las normas; es decir, una guerra contra la responsabilidad que tenemos de juzgar las cosas.
En todos los ámbitos del quehacer artístico se advierte un rechazo de las normas tradicionales de bellleza y verdad. La fealdad está siendo venerada como la nueva norma. Aceptamos la capacidad de escandalizar como sustituto de la vieja capacidad de inspirar ideas y sentimientos nobles.
Recordemos el juicio por obscenidad que se instruyó en octubre pasado al grupo musical The 2 Live Crew, aquellas almas poéticas cuyas canciones exaltan la violencia contra las mujeres. Uno de los testigos expertos que ayudaron a conseguir la absolución del grupo de rap era profesor universitario de literatura. El hombre alegó que ciertos aspectos del trabajo de estos músicos eran "refrescantes y sorprendentes", y comparó su empleo de palabras obscenas con el de Shakespeare, Chaucer y James Joyce.


Continuará...

Koolebra dijo...

Segunda parte:

Durante la época de oro de Gary Cooper, Jimmy Stewart y Katharine Hepburn, se acusó a Hollywood de crear personajes irreales, más dignos de amor y de admiración que el común de los mortales. En nuestros días, la industria cinematográfica nos ofrece con regularidad personales que también son irreales: menos decentes, menos inteligentes y menos nobles que nuestros amigos y vecinos.
En lo que respecta a la música popular, la situación es peor todavía. Antaño, los padres de familia se preocupaban por la posible influencia de ídolos como Frank Sinatra, Elvis Presley o los Beatles; pero esos intérpretes eran dechados de ternura y romanticismo si los comparamos con Guns n' Roses, Madonna y otras figuras que actualmente dominan el escenario de la música popular. Los cantantes de ayer ciertamente explotaban la sexualidad, pero sus canciones idealizaban las relaciones duraderas entre hombres y mujeres. Lo que más llama la atención de la música popular del momento es la vision fría, amarga y sádica que promueve las relaciones sexuales pasajeras.
Rara vez se reflejan en la cultura popular los valores de altruismo y disciplina, tan esenciales para la vida familiar normal. El cine de hoy presenta con abrumadora frecuencia a personas sin pareja. Y las pocas cintas que tratan de una familia suelen presen tar matrimonios radicalmente disfuncionales: un esposo acusado de intentar asesinar a su esposa, como en Reversal of Fortune ( "Cambio de fortuna"); o una esposa que duerme con la amante de su esposo, como en Henry y June; o un matrimonio cuyos integrantes acaban por matarse, como en The War of the Roses ("La guerra de los Rose" ).
Cuando me quejo de la destructiva producción de la industria del entretenimiento, mis colegas me instan a que deje de preocuparme; según ellos, es muy fácil pasarla por alto. En la primavera de 1990 ocurrió un incidente que me hizo ver que esto no es tan sencillo. Salí de excursion con mi familia a un parque publico que se encuentra a orillas de un lago, en las montaflas. Mis hijas, de uno y tres años de edad, se fueron caminando con su paso vacilante hacia los patos. La más pequeña gritaba: "¡Patito, patito!" —una de sus primeras palabras—, al tiempo que estiraba los bracitos en dirección a las aves. Mi esposa y yo contemplábamos, complacidos, la tierna escena.
Momentos después llegó a la orilla del lago un grupo de adolescentes que llevaba un equipo estereofónico portátil. De su reluciente aparato salía una canción rap plagada de obscenidades que, a un volumen ensordecedor, hablaban de violación, heces fecales y sexo oral. Nuestras hijas nunca habían oido semejantes groserías. Asustadas por el estruendo, comenzaron a llorar.
Supongo que hubiéramos podido quedarnos allí y causar un escándalo; pero no acostumbro llevar armas en el portaequipaje de mi coche. De modo que optamos por retirarnos y ceder el hermoso lugar a aquellos energúmenos.


Continuará...

Koolebra dijo...

Tercera parte y final:

Lo que quiero decir con esto es que no se puede pasar por alto la cultura popular de hoy. Sus mensajes e imágenes están por doquier. Sera mera coincidencia que la guerra contra las normas éticas en el arte, la música, la televisión y el cine vaya aparejada con una conducta cada vez más destructiva por parte de los jóvenes, los más fervientes consumidores de estos medios de comunicación?
La guerra entre quienes defienden y quienes están en contra de las normas de ética y de buen gusto en la cultura popular sera el tema primordial en los años noventas. Pero no la resolverá una censura más rigurosa. Cualquier medida que se tome en este sentido sería contraproducente. El boicoteo a los patrocinadores, las protestas directas, las quejas por escrito y otras formas de presión dentro del sector privado son mucho más eficaces que una nueva reglamentación por parte del gobierno.
En los esfuerzos que hagamos por evitar que se siga contaminando nuestra cultura, debemos ir más allá de la mera protesta contra lo malo. También debemos acordarnos de promover lo bueno. Pero no tendremos películas buenas mientras los ciudadanos conscientes no estén dispuestos a luchar para que la cultura popular vuelva a reflejar e impulsar la bondad intrínseca de los seres humanos.

Por MICHAEL MEDVED
Fuente: Selecciones del Reader's Digest, septiembre de 1991

Alberto Vil dijo...

Buenas, no he conseguido escribirte por email. En primer lugar, enhorabuena por el blog. En segundo, yo estoy desarrollando un blog sobre cine y series por si te interesa echarle un ojo e intercambiar los enlaces para anunciarnos y compartir visitas. www.cajonav.com.

Un saludo!!!

Pablo del Moral dijo...

Pikuy: No niego que hay buenos re-makes, pero desafortunadamente parecen ser la minoría. Como sea, quizás tengamos suerte con Straw Dogs. En cuanto a tus preguntas, no he visto 7 Days, y el primer anónimo dio una respuesta muy completa sobre los "mcguffins". Gracias a ambos y saludos!

Anónimo: Gracias por esa concisa y completa explicación. Saludos!

Anónimo 2: Respeto tu opinión, pero no creo tener ganas de verlas otra vez. Ya estoy temiendo bastante el estreno de la cuarta parte ;-) Saludos y suerte!

Anónimo 3: Buena sugerencia. Tanto rollo con lo de los números, para que resultaran exactamente un McGuffin (por no mencionar todos los demás cabos que quedaron sueltos). Saludos!

Pikuy (2): No creo que todos los adolescentes de 14 años sean así, pero sin duda existen algunos. Confío en que será la minoría ;-) Por lo demás, me da gusto que te haya agradado la película (aunque esa no sea la palabra correcta). Saludos!

Anónimo 4: Exacto.

Koolebra: Gracias por ese artículo. Estoy totalmente de acuerdo; por eso me gustan las películas de horror que muestran a los asesinos seriales y maniáticos homicidas en un entorno familiar positivo y amoroso, como Hostel Part 2, Murder Loves Killers Too y The Stepfather (versión original) ;-) Por lo demás no esperaba menos de M. Medved, quien frecuentemente reemplaza a Rush Limbaugh en su programa radial, y además es un tenaz prosélito del "diseño inteligente". Saludos y gracias de nuevo!

Alberto Vil: Muchas gracias por tu interés. Visité tu blog y me parece muy completo. Sin embargo no tengo una sección de intercambio de links, así que por el momento no podría contribuir. Un saludo y mucha suerte con tu proyecto!

Luciano Sívori dijo...

¡Hola! ¡Muy buena nota!

McConaughey siempre me pareció un actor medio pelo, pero en esta oportunidad está realmente fantástico.

Lo mejor que tiene esta película es que las sorpresas no paran, y uno está hasta el último momento tratando de adivinar qué es lo que va a suceder. El guión es muy sólido, con unos giros bien logrados y personajes tanto queribles como odiables. Agatha Christie seguramente habría amado esta historia.

Redacté una crítica completa en mi página, ojala puedan darse una vuelta para comentar y opinar.


Link: http://on.fb.me/10f0x47

Saludos!

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Pablo del Moral dijo...

Luciano Sívori: Sin duda Matthew McConaughey es un actor variable, dependiendo mucho del director con el que trabaja, y la calidad del libreto. Pero no cabe duda que puede impresionar cuando todos los elementos trabajan a su favor. Muchas gracias por la invitación a leer la crítica; desafortunadamente ya cerré mi cuenta de Facebook, así que no puedo comentar ni poner "Like", pero me gustó tu entusiasmo al escribir; dan ganas de ver de nuevo la película ;-) Un saludo y mucha suerte!