sábado, 10 de enero de 2009

Siete Almas (Seven Pounds)

En muchos aspectos, Siete Almas me recordó las películas de Alejandro González Iñárritu... lo cual no necesariamente es un cumplido, pues no soy gran fanático de su deprimente obra por encontrarla en ocasiones simple y hueca en el fondo cuando pretende ser profunda y compleja. Como varias (¿todas?) películas de ese director mexicano, Siete Almas también está contada de manera no lineal, lo cual ciertamente crea expectativa y suspenso al ir revelando poco a poco su cadena de causas y consecuencias; igualmente gira en torno a un evento trágico que afecta varias vidas; pero lo que la distingue es que al menos su trama, una vez descifrada, es más rica y genera mayor impacto emocional que los lacrimosos dramones de Iñárritu.

Será difícil describir esa trama, pues por la naturaleza de su narrativa conviene saber lo menos posible sobre su desarrollo lineal; baste decir que comienza con un agente de impuestos al borde del suicidio, y a lo largo de dos horas presenciamos escenas pasadas que nos revelan el camino que siguió para llegar a esa dura decisión, y la transformación que sufrio su mentalidad y actitud. Sé que suena demasiado vago, pero si algo funciona en Siete Almas es ese lento despliegue de información, emociones y relaciones, por lo que no deseo arruinar su principal aspecto positivo.

Aunque no es el único. Las actuaciones son también notables, a pesar de que retienen esa aura de "estoy actuando" que afecta a tantos dramas de análogo estilo... los actores hacen un sobresaliente trabajo construyendo sus personajes y reaccionando al fracturado guión, pero rara vez se sienten naturales o espontáneos. Quizás la razón de ello sea que el drama es tan elevado y tortuoso que pocas personas podrían representarlo de manera realista sin haber sufrido situaciones similares... dicen que la actuación es 90 por ciento imaginación, pero es fácil especular que incluso intérpretes con talento (como los que luce la película) podrían tener dificultades representando escenas totalmente fuera de su experiencia humana. En fin, supongo que alguien podría alegar que entonces las actuaciones no son tan buenas... pero prefiero pensar que los actores hicieron su mejor esfuerzo para adaptarse al extremo material, y aprecio su convicción y profesionalismo, incluso si el resultado no fue cien por ciento creíble.

Como buen punto de comparación para evaluar Siete Almas puedo señalar la película The Pursuit of Happyness, en la que el director Gabriele Muccino y actor Will Smith colaboraron previamente. También abordó dolorosos temas personales, y también manipuló desvergonzadamente las emociones del espectador, pero a fin de cuentas se percibe una cierta sinceridad que me hizo aceptar esos trucos telenovelescos y me permitió disfrutar la película hasta cierto punto. Por el lado negativo tenemos algunos pasajes del guión que no "conectan" apropiadamente, así como esporádicos cambios de actitud en los personajes secundarios que contradicen cosas previamente establecidas. Me cuesta trabajo definir si tales tropiezos provienen de la calidad intrínseca de la historia o si son consecuencia de su complicada estructura. Pero de un modo u otro no logran sabotear la película, pues con toda probabilidad a los pocos segundos de percibirlos encontraremos otra sorpresa, otro misterio, u otro personaje que alimenta el enigma, haciéndonos olvidar las fugaces objeciones.

Siete Almas es una de esas películas que me cuesta trabajo "disfrutar" propiamente debido a su intenso drama y sentimentalismo, pero acepto que me mantuvo entretenido e interesado en al arco narrativo y emocional del protagonista. Eventualmente se vuelve un poco predecible y a fin de cuentas no llega más allá de lo que esperamos, pero el trayecto merece nuestra atención y la recompensa con su lenta pero estimulante articulación de ideas conectadas de inesperada manera. Mis disculpas si esta crítica resultó ser demasiado vaga... pero si de algo sirve puedo concluir diciendo que recomiendo Siete Almas siempre y cuando el espectador tolere la más burda manipulación de emociones y tenga paciencia para recibir gota a gota la esencia de una historia. Por lo general yo no soy uno de esos espectadores, pero en este caso la película funcionó para mi y me ayudó a pasar un rato catártico y satisfactorio. Supongo que no puedo pedír más.
Calificación: 7.5

4 comentarios:

Carlos D! dijo...

Mi estimado Don Pablo! un caluroso saludo desde Venezuela... soy un fiel seguidor de cinencanto desde hace varios años y ahora de imagenennegativo. Ni que decir que admiro el estilo directo y franco con el cual escribe (y haciendo uso de esa habilidad, para mí quedarán en el cuadro de críticas célebres la manera como destrozó a "Glitter" basofia que no se merecía nada menos y como hizo justicia a "The Iron Giant" excelente cinta olvidada en los errores de la comercialización, pero hasta mejor que haya sido así) aunque como ud dice, en esta crítica resultó vago y poco puntual, pero no lo culpo pues la película nos pasa una dosis tan fuerte de sentimentalismo barato que yo mismo quedé con una especie de aletargamiento después de verla, con un empalagamiento agridulce que no se disipó hasta pasado un buen rato.

La verdad que de sus comentarios sobre las actuaciones yo sacó la Will Smith, quien a mi parecer supo transmitir en su papel el drama por el cual pasaba su personaje. Pero los demás actores quizá no fue por falta de habilidades histriónicas, sino porque yo creo que ni ellos mismos estaban convencidos de trabajar un guión tan lento y echarcadamente lacrimoso y predecible.

Ojalá y Will Smith siga puliendo sus actuaciones sin recurrir nuevamente a tramas como esta que lejos de ser un buen terreno para impulsarlo, lo dejan patinando en un mismo lugar... es mi humilde opinión.

Feliz fin de semana a todos!

Pablo del Moral dijo...

Carlos D: Je, je. Muchas gracias por recordar la crítica de "Glitter". Al menos algo bueno salió de esa experiencia ;-). También agradezco sus amables palabras, y su comentario sobre "Siete Almas". Desafortunadamente creo que Will Smith se ha vuelto tan famoso que quizás caiga víctima del "síndrome Harrison Ford", en virtud del cual se vuelve imposible encontrar papeles audaces o interesantes, y poco a poco se va reduciendo su rango hasta sólo ser una sombra de su previo talento. Pero ojalá me equivoque. Un abrazo y mucha suerte!

Alejandro Campos dijo...

Buena su vaga critica Pablo, acertada desde mi mirada que con esfuerzo se mantuvo en la pantalla. Yo la recomiendo para aquellos y aquellas que van al cine en plan romántico, en ese plan en lo que menos se mira es la película que se proyecta. No recomendada para la nueva generación de espectadores que exigimos historias rápidas, no lineales –así esta no sea lineal, su intención “emolentista” aburre-, racistas y en general a los que como yo, no disfrutamos “EN BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD” pero que tercamente pagamos por “SIETE ALMAS”

Pablo del Moral dijo...

Alejandro: Entiendo lo que dices, pero por otro lado la técnica "no lineal" ha sido efectiva en algunas populares películas para las modernas generaciones; supongo que el ejemplo clásico sería "Pulp Fiction". Pero coincido con tu apreciación de la densa "Siete Almas". Muchos saludos y gracias por tu comentario.