sábado, 18 de febrero de 2012

El Artista (The Artist)


Curioso… dos películas en un mismo año que rinden homenaje a los inicios del cine. De ambas, creo que Hugo fue sin duda la más ambiciosa y espectacular, pero El Artista cuenta una historia más redonda, tal vez un poco predecible, pero con un desbordante encanto que provoca una sonrisa constante y nos lleva de la mano a un final satisfactorio, no solo por la sencilla mecánica del libreto, sino por su habilidad para transportarnos a una época más inocente y menos complicada... aunque solo se vea así a través del engañoso lente de la nostalgia.

La trama de El Artista comienza en el año 1927, y nos muestra al actor de cine mudo George Valentin (Jean Dujardin) en la cima de su carrera, adorado por las multitudes que ven sus aventuras en la pantalla grande, siempre acompañado por su fiel perro Uggie (Uggie). Pero su carrera se ve amenazada cuando llega la nueva tecnología del sonido, y las películas habladas (o "talkies") empiezan a llamar la atención del público, impulsando el nacimiento de estrellas como Peppy Miller (Bérénice Bejo), a quien George alguna vez ayudó cuando la chica era una simple extra en sus películas. Sin embargo George es un hombre orgulloso de su trabajo, y siente que el arte real está en el cine mudo, así que renuncia a su contrato con el productor Al Zimmer (John Goodman) y procede a filmar su propia película. ¿Logrará rescatar su carrera, o tendrá que enfrentar la triste realidad de su obsolescencia?

Lo primero que llama la atención en El Artista (y, aceptémoslo, la razón por la que ha recibido tantos halagos de Hollywood) es porque está filmada como si realmente se hubiera producido en 1927, en blanco y negro, sin sonido y con acompañamiento musical para acentuar la emoción de sus escenas (ah, y sin olvidar los carteles intersticiales con diálogos selectos de los actores). Por lo tanto podríamos agruparla con la moderna tendencia del cine "retro"; sin embargo la realidad es que el estilo anacrónico de El Artista no es solo un "gimmick" (como lo ha sido en tantas otras películas), sino parte fundamental de su narrativa, de modo que la forma enriquece al fondo y viceversa, entrelazando historia y fantasía con gran ingenio y obvio amor por aquel incipiente período del cine, donde se forjaron las fórmulas que disfrutamos (o soportamos) hasta la actualidad.

El director Michel Hazanavicius y su personal técnico realizaron un excelente trabajo capturando la atmósfera, ritmo y textura del cine mudo. Quizás juegan de vez en cuando con el formato, pero en general se mantienen dentro de los parámetros del período, incluso limitando su película a un aspecto cuadrado, en vez de usar el "widescreen" habitual. También merecen mención los efectos especiales, engañosamente invisibles pero indispensables para dar vida al Hollywood de principios del siglo veinte. Sin embargo, lo más importante no son los adornos visuales, sino las actuaciones que logran crear genuina emoción sin la ayuda de palabras. En ese aspecto Jean Dujardin y Bérénice Bejo (por no mencionar el brillante elenco secundario) realizan un trabajo notable, llegando a ese punto exacto de exageración teatral y detalle íntimo que poseían los mejores actores de la época. Muchas veces tendemos a ver esas películas "viejas" casi como comedias involuntarias, llenas de aparatosos gestos y excesivo melodrama, pero los actores estaban probando los límites del nuevo medio, y sus mejores exponentes (Buster Keaton, Lillian Gish, Lon Chaney) descubrieron el balance que ahora Bejo y Dujardin reproducen con sorprendente fidelidad.

En cuanto a la trama, no conviene revelar demasiado, pues ya de por sí es bastante sencilla y dependiente de los clásicos valores morales del viejo Hollywood (pre-Código Hays y pre-McCarthy). Sin embargo está muy bien desarrollada e incluso encuentra la manera de sorprendernos en un par de ocasiones con ingeniosas implementaciones de clichés que toman un giro inesperado. Y, bueno, no hace falta aplaudir más al celebrado perrito Uggie, quien roba todas las escenas donde participa. No sé si haya sido una referencia intencional, pero no pude dejar de pensar en Asta, el famoso terrier que acompañó a William Powell en las películas de The Thin Man... no eran mudas, pero la presencia del inteligente can crea una ineludible similitud. En fin, creo que El Artista merece una sólida recomendación, pues para los aficionados al cine clásico será una maravillosa experiencia nostálgica, y para las generaciones modernas (quizás los que salieron confusos de Hugo... "¿Quién era ese viejito que hacía malos efectos especiales?") será una brillante lección de historia, no muy precisa pero más graciosa y emotiva que cualquier libro sobre el tema. Y, bueno, si después de verla quedan con ganas de ver algunas de las películas a las que hace referencia, tienen suerte, pues la gran mayoría está en el dominio público y pueden verse legalmente en YouTube o cualquier otro archivo de material cinematográfico. Entonces, si me disculpan, esta era la excusa que necesitaba para volver a ver The Mark of Zorro, Intolerance y The General...
Calificación: 9

9 comentarios:

arianna dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
arianna dijo...

Me pareció una película maravillosa, no tanto por la trama y el argumento que obviamente tiene su mérito, sino porque a estas alturas es meterse en camisa de once varas el tratar de narrar una historia solo con imágenes y sonido (y uno que otro cartelillo que muestra los diálogos) en la actualidad la audiencia cada vez pide más, más velocidad narrativa, más imágenes, más información... una película que emulara las películas de los años 20 iba a aburrir, pero el director supo como sacar los elementos más distintivos de las películas mudas y combinarlos con tomas de cámara y planos más actuales, de otra forma la película nunca hubiera tenido éxito, al menos no comercial, porque siendo sinceros por más que sea un guión magistral, unas actuaciones soberbias, si no existe una riqueza visual interesante termina por aburrir y es lo que pasa ahora cuando vemos una película de Chaplin o de Lon Chaney por más que el argumento sea una obra maestra y las actuaciones estupendas, al espectador de ahora no lo atrapa, lo siente monótono, plano. Hubiera sido mucho riesgo el seguir esta estructura visual al pie de la letra, y al ver El artista puedes notar como ciertos elementos visuales hacen que la película se note fresca, y eso es lo que le aplaudo a esta película, su capacidad de intercalar los elementos actuales con los antiguo, mezclarlos y hacer una pieza maestra del cine. Todo un homenaje al 7º arte.

Anónimo dijo...

Pablo, es mi deber informarte que te quedan un par de dudas en la crítica de Tinker Tailor Soldier Spy, te aviso porque son dudas que comparto. Feliz inicio de semana!

Ebeher dijo...

Todo un grato recorrido a aquel cine que siempre (o casi siempre, mas en el cine sonoro pero aun asi clasico y en blanco y negro) tenia por tema cine dentro del cine... no soy fan ni he visto mucho cine mudo, pero mi gusto por el en general hace que sea de caracter obligado uno que otro clasico, y muchas de las veces los encuentro mucho mas bastos de emociones y tintes desde la comedia al drama dentro de un mismo tono (espero explicarme), esta pelicula fue un caso muy especial y devo decir que me dejo un muy buen sabor de boca, o de ojos mas bien, al ver una historia intima desarollada dentro de un contexto comedico que tanto caracterizaba a aquel cine mudo de esos años... las actuaciones son desde vigorosas hasta sublimes, y como decia antes, dentro de un mismo tono, del drama a la comedia. Cabe destacar el romance que no necesito de besos y arrumacos para hacer sentir su precensia y entrega desinteresada, otro gran acierto es como tu mencionas Pablo, el uso de todo su contexto clasico y la misma forma para complementar el contenido, digamos que contandolo de una forma moderna definitivamente no funcionaria de manera autentica y pasaria a ser una simple pelicula mas. Y para aderezar todo esto la actuacion secundaria del mayordomo y porsupuesto el lindo perrito hacen aun mas agradable toda la pelicula...
al final me hace pensar, ironico que mientras algunos se esfuerzan por "empujar barreras" trayendonos mundos y nativos azules digitales super detallados con una simple historia y bastante presupuesto de pormedio, otros en cambio consigan rescatar casi el doble de contenido artistico con una historia simple contada en la forma que el cine utilizo muchos años atras... wow.
Pero bueno ahora recuerdo porque prefiero Psicosis o incluso Evil Dead por sobre alguna otra pelicula de terror actual, sobre todo psicologico o slasher (por poner un ejemplo).
siempre me extiendo demasiado en los comentarios, espero dar uno corto la proxima vez :D
Saludos!

Pablo del Moral dijo...

Arianna: Muchas gracias por compartir esa entusiasta opinión de The Artist. Sin duda coincido contigo, y espero que más gente se anime a verla, a pesar de los prejuicios que bien mencionas. Un saludo y feliz semana!

Anónimo: Espero haberlas respondido ya. Gracias por el recordatorio y saludos!

Ebeher: Je, je... buena comparación con Avatar ;-) Y gracias por mencionar al mayordomo, fantásticamente interpretado por el gran James Cromwell (¡el mismísimo Zefram Cochrane!) Su actuación será corta, pero es uno de los elementos más emotivos de la cinta. En fin, me alegra que también te haya gustado y, como dije antes, ojalá más gente se anime a verla, a pesar de sus "deficiencias". Saludos y suerte!

zombidromo dijo...

No hace mucho veía City Lights de Chaplin y aun enternece enormidades el final con Charlot y la chica que era ciega y ahora puede ver. (Porque a nadie se le ocurre algo asi ahora)
Recuerdo haber oído de esta cinta en el festival de Venecia me parece, hubo cintas interesantes, (quisiera ver la cinta donde sale Sean Penn de Rockanrolero con su enorme melena).
Me gusto The artist, como que es un poco predecible lo que pasara con nuestro protagonista cuando se rehúsa a volverse “Talkie” pero la evolución dramática y la narración me envolvió bastante, el final me reanimo bastante, el triunfo del espíritu humano ante la adversidad lo pude apreciar en este trabajo. Aunque yo solo quería saber porque tanta alharaca.

Pablo del Moral dijo...

Zombidromo: Pues sí, quizás fue más el ruido que las nueces en lo que respecta a The Artist, pero creo que el "hype" no le resta un ápice de encanto y valor artístico (valga la rebuznancia). Me alegra que también te haya gustado, y gracias por tu comentario. Saludos!

Anónimo dijo...

Como estas Pablo, pues vi la pelicula y me gusto mucho, pense que me iba a aburrir pero no fue el caso, historia sencilla pero bien contada. Ahora si tengo un pequeño inconveniente se que gano los Oscares principales (pelicula, actor, direccion) pero despues de verla siento que la inflaron mucho esa fue mi impresion y digo esto porque basicamente esto se ha contado millones de veces (el caido que se vuelve a levantar y supera las adversidades) y ese fue el problema y en cuanto a la actuacion Jean Dujardin no lo hace mal pero Clooney o Pitt (no he visto las peliculas de Bichir y Oldman) en mi opinion lo hicieron mejor, no se cuestion de gustos, otra cosa que me cuestione es porque Berenice Bejo fue nominada a actriz de reparto si es protagonista, en fin si es buena y ademas es una manera de descubrir como eran las peliculas de esa epoca.

Pablo del Moral dijo...

Anónimo: Me alegra que hayas decidido verla; quizás en video casero logrará atraer a más personas que cuando estuvo en cines, pues sin duda lo merece. En cuanto a tu comentario sobre los Óscares, coincido en que se "infló" un poco su valía; obviamente el jurado se dejó llevar más por la forma que por el fondo. Pero bueno... la verdad es que no le presto mucha atención a los premios, justamente por cuestiones como esa. Y sobre el asunto de Berenice Bejo como protagonista o secundaria, creo que hay lineamientos muy estrictos que solo entiende "la Academia", así que tampoco me preocuparía mucho por eso ;-) Muchas gracias por tu comentario y saludos!