sábado, 29 de septiembre de 2012

La Casa de al Lado (House at the End of the Street)

Sin averiguar demasiado, voy a proponer una hipótesis para explicar el estreno de La Casa de al Lado: se filmó originalmente en el 2010, pero lleva un par de años “enlatada” porque probablemente nadie tenía interés en distribuirla; sin embargo, cuando la actriz Jennifer Lawrence se convirtió en celebridad instantánea gracias al éxito de The Hunger Games, los productores decidieron arriesgarse a invertir en un lanzamiento nacional en cines, con la esperanza de que los fans de Katniss Everdeen llenarían las salas en busca de blando terror "PG-13". No sé si los productores ganarán esa apuesta, pero al menos puedo decir que la experiencia no fue del todo mala dentro de lo que puede ofrecer un modesto "thriller psicológico" que, en circunstancias normales, probablemente encontraríamos en televisión (canal Hallmark o Lifetime) o en el estante inferior del videoclub, donde sólo nos agachamos a buscar cuando no quedan copias de los títulos más populares.

La historia comienza en una casa cercana al bosque, donde presenciamos el brutal asesinato de los esposos Jacobson a manos de su propia hija Carrie Ann (Eva Link), una niña de trece años con obvios trastornos emocionales. Según leyenda local, la niña se ahogó en un río cuando trataba de escapar de la policía, aunque nunca se recuperó el cuerpo (qué curioso…) Varios años después encontramos a la doctora divorciada Sarah Cassidy (Elisabeth Shue) y su hija adolescente Elissa (Jennifer Lawrence) mudándose a la casa vecina, que consiguieron a muy bajo precio por estar tan cerca del sitio donde ocurrieron aquellos asesinatos. Se supone que la fatídica “casa Jacobson” está abandonada desde entonces, pero durante la noche pueden verse luces en las ventanas; entonces, tras investigar un poco con sus paranoicos vecinos, Sarah y Elissa se enteran de que el joven Ryan Jacobson (Max Theriot), hijo de la pareja asesinada, regresó a ocupar el inmueble para restaurarlo antes de venderlo. Como buena vecina, Elissa intenta congraciarse con el joven y terminan haciéndose amigos. Pero no sabe que alguien la observa desde el bosque, con intenciones poco amigables... ¿quién podrá ser?

Suena como una historia penosamente trillada y previsible, y hasta cierto punto lo es. Afortunadamente el director Mark Tonderai saca máximo provecho del blando material y logra algunos buenos momentos de suspenso, aunque a veces se da por vencido y recae en los típicos sobresaltos baratos para convencernos de que estamos asustados (nota: no lo estamos, pero gracias por intentarlo). Por el lado del elenco puedo afirmar que Jennifer Lawrence tiene auténtica "madera de estrella"; es buena actriz y posee esa indescriptible cualidad que mantiene nuestros ojos pegados a la pantalla (y no me refiero a sus ajustados "tops"). Carisma, presencia escénica... sea lo que sea, Lawrence consigue cargar la cinta entera sobre sus hombros. En el ingrato papel de madre divorciada, Elisabeth Shue muestra buen dominio de un personaje inconsistente y demasiado voluble (primero comprensiva y luego intolerante, según lo requiera el libreto). Y Max Theriot es un adecuado galán atormentado que despierta los instintos protectores de la protagonista. Hay más personajes, pero ninguno rebasa su función de engrane en la trama (por ejemplo, los obligatorios "bullies" escolares, la anónima "mejor amiga" de Elissa, y el clásico policía que no espera refuerzos para investigar el sótano misterioso).

Esperaba muy poco de La Casa de al Lado y no diré que superó mis expectativas, pero ciertamente logró sostenerse por méritos propios durante una hora y cuarenta minutos, gracias en parte a un ingenioso "twist" que revivió mi interés durante el tercer acto, cuando ya había abandonado esperanza de encontrar algo interesante u original. Y si a eso añadimos el trabajo de las actrices principales, se acumulan suficientes razones para darle una modesta recomendación a este simple thriller que cumple su propósito de entretener sin causar pena ajena, al mismo tiempo que evita los peores síntomas del "síndrome Teen Wolf" (películas mediocres resucitadas por la posterior fama de su protagonista). Quizás La Casa de al Lado no me dejó totalmente satisfecho como ferviente fan del terror, pero puedo apreciar las virtudes de una película emocionante y perfectamente apropiada para el público pre-adolescente que quiere más Katniss mientras llega la secuela de The Hunger Games. A fin de cuentas, cuando la "chica final" es buena actriz, no hace falta excesiva violencia o "gore" para disfrutar la experiencia.
Calificación: 7

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta es una pelicula de suspenso bastante entretenida además tiene como plus a Jennifer Lawrence, me gusta esta película porque es una propuesta diferente y entretenida.

Pablo del Moral dijo...

Sí, ese "twist" al final cambia bastante la situación y rescata lo que parecía una típica historia de "vecino psicópata" ;-) Gracias por tu comentario y saludos!