viernes, 3 de junio de 2011

Crimen en Familia (All Good Things)

Al principio de Crimen en Familia se nos informa que está “inspirada” en hechos reales, y no "basada". Esta distinción se hace más evidente en el cambio de nombres de los protagonistas y en la multitud de hipotéticas escenas que tratan de explorar a profundidad los "hechos" que condujeron a la desaparición de una mujer en Nueva York a principios de los ochentas. Pero la cosa no terminó ahí, pues veinte años después se abrió nuevamente el caso (tal vez por razones políticas), de modo que el argumento abarca casi tres décadas de preguntas sin respuesta y enigmas sin solución, con un inescrutable "villano" al centro de una historia demasiado bizarra para ser ficticia.

Dicha historia comienza en 1971, cuando David Marks (Ryan Gosling) conoce a Katie McCarthy (Kirsten Dunst), y empieza a florecer entre ellos un romance a pesar de sus diferencias sociales. David es el hijo mayor de una poderosa familia en el negocio de bienes raíces... y no me refiero a que vendan muchas casas, sino a que son dueños de grandes áreas de Manhattan, incluyendo muchas propiedades en la legendaria intersección de Times Square. Sin embargo el joven rechaza el entorno "corporativo", y se rehúsa a formar parte del negocio familiar. Por su parte, Katie viene de una familia modesta, y tiene una visión más "hippie" de la vida que coincide mejor con los ideales de David. Entonces deciden casarse y abrir una pequeña tienda de alimentos naturistas en el campo; pero su felicidad dura poco, pues David no resiste la presión de su estricto padre Sanford (Frank Langella), quien eventualmente lo convence de mudarse a Nueva York con Katie, para ocupar un puesto en la empresa familiar... donde su función incluye atender negocios posiblemente ilegales. Naturalmente este brusco cambio empieza a dañar el matrimonio, hasta que la situación llega a un punto crítico que cambiará sus vidas para siempre...

Supongo que hubiera sido fácil convertir la historia de Robert Durst (nombre real del sujeto que examina esta película) en un típico drama legal ubicado en la corte, donde abogados y fiscales presentan evidencias, descubren nuevas pistas, etcétera... ya conocen la fórmula. Pero el director Andrew Jarecki y sus guionistas intentaron algo mucho más ambicioso e interesante, que desafía clasificación por su mutable naturaleza e impredecible desarrollo. En su forma más básica Crimen en Familia parece un thriller con un oscuro misterio en su centro, que apenas insinúa suficientes pistas para sacar nuestras propias conclusiones. Por otro lado, también podría tomarse como la biografía de un individuo indescifrable, con profundos traumas emocionales que lo dejaron con una personalidad maleable e indefinida. O, desde un punto de vista más trágico, sería posible interpretarla como un drama romántico acerca de las causas externas e internas que provocan el colapso de un matrimonio; primero David sacrifica su felicidad para complacer a su estricto padre, y por eso resiente el espíritu independiente de su esposa; y al mismo tiempo Katie se da cuenta de que hay toda una vida más allá del matrimonio, y empieza a ver a su esposo como un obstáculo en el camino de su realización personal (recuerden, gran parte de la trama se desarrolla en los feministas años setentas). Sin embargo, esta notable pluralidad de temas y estructuras no necesariamente conducen a una buena película.

Por otro lado, es muy fácil apreciar las extraordinarias actuaciones de los tres actores principales. Como puede esperarse, Ryan Gosling nos da una tremenda interpretación como el ambiguo David, doblemente admirable porque su apatía emocional externa no debe impedir que percibamos las violentas pasiones que se gestan en su interior. Honestamente me pareció un mejor trabajo de técnica actoral que las más accesibles y populares actuaciones de Geoffrey Rush y Colin Firth en The King's Speech (por poner un ejemplo de sobrevalorada fama). El veterano Frank Langella es igualmente impresionante como el sofocante padre del protagonista, cuyo implacable pragmatismo trasciende conceptos "primitivos" de moralidad o amor paterno. Finalmente, Kirsten Dunst regresa a la pantalla (su última cinta fue How to Lose Friends & Alienate People, del 2008) con sorprendente madurez para complementar su habitual intensidad emocional. Siempre me gustó su trabajo en roles juveniles (¿alguien dijo “Bring It On“?), pero creo que sus papeles "adultos" (Wimbledon, Elizabethtown) nunca tuvieron la profundidad dramática necesaria para hacerlos creíbles. Obviamente Dunst ya superó esa debilidad y ahora se perfila como una digna rival de divas más premiadas pero menos convincentes. Por cierto, su muy comentado desnudo en Crimen en Familia me pareció absolutamente gratuito e innecesario; pero bueno, quizás lo requería para confirmar su status de "actriz seria". Hablando de seriedad, me sorprendió encontrar en el elenco secundario a varios comediantes haciendo papeles dramáticos (entre ellos Nick Offerman, Kristen Wiig, Liz Stauber y Philip Baker Hall). Todos lo hacen muy bien, pero resultó levemente desconcertante (y al mismo tiempo admirable) verlos fuera de su elemento; una curiosa decisión del director que rindió buenos frutos.

Entonces, tenemos una cinta con excelentes actuaciones, buena cinematografía, elegante dirección y una fascinante historia que parecería absurda si no hubiera sido cierta (o tan cierta como podemos esperar en una película). ¿Por qué no me gustó más? Quizás la fría imparcialidad que el director Andrew Jarecki mostró en el devastador documental Capturing the Friedmans se tradujo esta vez a una falta de emociones que nos aleja de los personajes y dificulta sumergirnos en la trama. O quizás el problema esté en que un relato tan inusual no alcanza a tocar los clásicos puntos narrativos que necesitamos para salir satisfechos del cine. Como sea, siento que puedo recomendarla por sus elementos individuales (tanto creativos como técnicos), aunque la experiencia global me haya parecido extrañamente frustrante y vacía. Sin embargo Jarecki merece que prestemos atención a su carrera futura, pues con este semi-debut demuestra tener considerable talento que quizás será mejor aprovechado por historias menos sórdidas y más... ¿normales? Claro que tampoco me gustaría verlo haciendo comedias románticas; y lo mismo aplica a Dunst. Ambos merecen mejor material.
Calificación: 7

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de ver la película en Netflix y entré a Internet a conocer más de la historia ya conocer al verdadero personaje. Me pareció buena historia, como seguro hay miles en EU. La película no te atrapa tanto aunque me dejó con ganas de conocer más acerca de los verdaderos personajes uds que hay miles de casos similares que he visto en discovery y que atrapan y consternan.

Buena historia, sin embargo le falta!

Gracias por la explicación.

isabel juarez dijo...

La rente, me parese buena, pero me dejo insatisfecha que daron muy dudas en el aire pero si me hizo pasar una mañana agradable