jueves, 10 de junio de 2010

Niñas Bien (St. Trinian's)

Ya conocen la rutina: escribí esta crítica hace meses, y la vuelvo a publicar debido al tardío estreno de esta película en México. Lástima que esté doblada al español, pero bueno... ojalá no se pierda su simpático humor y deliciosa irreverencia

¿Dónde quedaron las comedias juveniles? Recuerdo que entre fines de los noventas y principios del nuevo siglo este menospreciado género experimentó un "boom" (si no en calidad al menos en cantidad), y parecía que cada semana había una nueva película sobre adolescentes enfrentando los problemas normales de la edad, desde la eterna búsqueda de pareja romántica hasta la yuxtaposición de la comedia Shakespeariana en el entorno del clásico "high school" (bueno, algunos problemas no eran tan normales). Quizás después del terror y ciencia ficción, la comedia juvenil es mi género favorito, aunque soy el primero en admitir que (al igual que con los otros dos) muchas veces merece las duras críticas que se arrojan sobre él. Pero ya sea por mi síndrome de Peter Pan o por la indiscriminada nostalgia (después de todo, crecí con una constante dieta de John Hughes, Molly Ringwald y Ferris Buller), tiendo a disculpar los clichés y absurdos argumentos de este tipo de películas siempre y cuando resulten graciosas o en algún modo ingeniosas. Pero hoy en día (aquí viene el viejo refunfuñón) parece que la comedia juvenil ha sido relegada al mercado directo a DVD, con las atroces secuelas de American Pie, intolerables bodrios como Foreign Exchange y cintas simplemente tan malas (como Cougar Club, ¡con Faye Dunaway!) que nadie arriesgaría un centavo exhibiéndolas en la pantalla grande. Por lo demás, las comedias de Judd Apatow y discípulos parecen haber ocupado ese nicho en los cines, y si bien algunas han resultado ser bastante graciosas (como Superbad), no se ajustan necesariamente al patrón establecido por semi-joyas de antaño, como Can't Hardly Wait, Drive Me Crazy, Bring It On y la mencionada obra del decano John Hughes.


Quizás dándose cuenta de ese vacío cultural, los directores Oliver Parker y Barnaby Thompson decidieron aprovechar la situación para resucitar una antigua serie de pícaras comedias juveniles británicas que comenzó en 1954 con The Belles of St. Trinian's y que aparentemente había terminado en 1980 con The Wildcats of St. Trinian's, tras haber sido repudiada por los fans debido a su carencia de humor y excesiva lujuria. Pero ahora, en el nuevo siglo, la moderna versión de St. Trinian's tuvo la acertada ocurrencia de regresar al subversivo y anárquico humor de sus auténticas predecesoras, burlándose ferozmente de los convencionalismos ingleses y los buenos modales que uno esperaría encontrar en una tradicional escuela para señoritas.

La trama no es muy novedosa (de hecho, es bastante similar a la de All I Wanna Do, otra de mis comedias juveniles favoritas), pero la genialidad está en los detalles. La cinta comienza con la llegada de una nueva estudiante a la notoria academia St. Trinian's, reservada para niñas y adolescentes que han sido expulsadas de otras prestigiadas escuelas. Ahí la novata Annabelle (Talulah Riley) empieza a aprender que la anarquía e indisciplina son la norma en el colegio, bajo la aparente complicidad de su excéntrica directora, la Srita. Fritton (Rupert Everett... sí, Rupert Everett). Pero las bizarras prácticas del colegio (que incluyen apuestas, destilación de licor y creación de explosivos) podrían extinguirse pronto, pues la escuela tiene una enorme deuda bancaria y, si no se paga en un mes, St. Trinian's cerrará sus puertas para siempre... obligando a sus rebeldes estudiantes a buscar escuelas más "normales", donde probablemente no podrían continuar sus inusuales “estudios“. Entonces, tras una visita a la Academia Nacional de Artes en Londres, las chicas deciden organizar el audaz robo de un famoso cuadro, para resolver los problemas financieros de su estimada academia...

Entiendo que St. Trinian's podría escandalizar a muchos espectadores por su constante irreverencia y burla de toda "corrección política"... pero en mi humilde opinión el travieso humor de la película elimina toda posibilidad de ofensa, de modo que incluso sus más extremos pasajes (niñas de 10 años vendiendo vodka casero, o el casual uso de drogas con fines académicos, o tiro al blanco con rifle usando blancos humanos) se transforman en cómicas exageraciones que de ninguna manera deben ser tomadas en serio, sino sólo como una subversión humorística llevada a un sublime nivel que NUNCA podríamos ver en una película norteamericana. En otras palabras, estoy seguro de que niños y jóvenes (y sus padres) con sano sentido del humor podrían disfrutar esta película sin ser víctimas de las "influencias negativas" que pudiera emitir el hilarante libreto.

Lo malo es que quizás no tengan oportunidad de hacerlo. St. Trinian's tuvo moderado éxito en su nativa Inglaterra, pero no ha logrado asegurar su distribución en muchos otros territorios, de modo que hasta el momento la única alternativa para verla es invertir en un DVD de Región 2. Yo la compré debido a las fervientes recomendaciones de algunos conocidos que pudieron verla en aquel país, y tras meses de espera durante los cuales nunca se materializó la supuesta versión norteamericana del DVD que los productores habían anunciado. Entonces, esperemos que sea sólo un retraso temporal, y que esta graciosa e irreverente película pueda ser vista por más personas que aprecien una sólida comedia juvenil repleta de audaces chistes y creativos "gags" visuales. Por mi parte, me complazco en poner St. Trinian's en el pedestal de las contadas joyas que el género ha dado, y espero con ansia su teórica secuela. Ésto es exactamente lo que hace falta para dar nueva vida a las comedias juveniles, en vez del rancio humor escatológico y burda sexualidad que ahora vemos en sus peores exponentes.
Calificación: 9

2 comentarios:

KrlosMI dijo...

Vi esta película exclusivamente por este review (creo que comparto bastante las opiniones tuyas, salvo algunas excepciones como Oldboy) y realmente fue una grata sorpresa. Las ridículas escenas de encuentro de amor y las situaciones hace que no se pueda tomar enserio y puedas reírte CON y DE ellos. Me hace pensar bastante en 30 Rock, pero ingles.

Me fije en el elenco de la seguna y no puedo creer que la mayoria repita su papel, leyendo lo exesivamente ridicula que parece la trama. Se siente como una parodia de esta pelicula (que ya era una parodia de varias) pero bueno, habra que verla

Pablo del Moral dijo...

KrlosMI: Que bien! Me da gusto haber contribuido al descubrimiento de esta simpática película. Interesante referencia a 30 Rock... no lo había pensado así, pero tienes razón; su fórmula de humor es similar. En cuanto a St. Trinian's: The Legend of Fritton's Gold, ya pedí el DVD a Amazon británica, pero va a tardar en llegar. Ya publicaré la correspondiente crítica. Gracias y saludos!